Jorge, Diosdado y Delcy: la imagen que revela quién manda ahora en Venezuela

  • 20/01/2026 08:54
La imagen fue publicada primero por Jorge Rodríguez, repostada por Diosdado Cabello y replicada por Delcy Rodríguez. No fue casualidad.

En la imagen que circuló primero en redes por el diputado Jorge Rodríguez —y luego fue republicada por Diosdado Cabello y acompañada por una similar de Delcy Rodríguez con el mismo mensaje político— tres de los nombres más poderosos del chavismo aparecen caminando confiados entre la vegetación de lo que podría ser la presidencia.

Pero lo que parece una escena cotidiana —pasos tranquilos, gestos relajados— en realidad es una instantánea cargada de simbolismo político en un momento de turbulencia e incertidumbre nacional.

Se trata de Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea Nacional, del también influyente Diosdado Cabello, ministro del Interior y pieza clave del antiguo régimen, y de Delcy Rodríguez, recientemente asumida como presidenta encargada de Venezuela tras la captura en Estados Unidos de Nicolás Maduro.

La secuencia de publicaciones no fue casualidad: Jorge publicó primero la imagen, Diosdado la reposteo y Delcy subió otra similar acompañada del mismo mensaje de cohesión y continuidad. El mensaje no solo está en las palabras, sino en la elección del marco: un espacio sereno, lejos de multitudes, lejos del ruido. Una foto de poder en calma en un país sacudido por hechos extraordinarios.

¿Por qué ahora?

La captura de Maduro por fuerzas estadounidenses en una operación que incluyó ataques dirigidos —hecho que el propio presidente Donald Trump anunció públicamente— ha cambiado de raíz el tablero político venezolano.

Maduro está ahora en custodia estadounidense enfrentando cargos federales junto con su esposa Cilia Flores, y Delcy Rodríguez ejerce la presidencia interina, según determinó el Tribunal Supremo de Justicia para garantizar continuidad institucional.

Esa foto, por tanto, no solo es un retrato de alianzas: es una declaración visual de que el chavismo múltiples veces tildado de fracturado o debilitado aún tiene estructura y pretende proyectar normalidad.

Cabello, señalado en círculos estadounidenses en investigaciones relacionadas con narcotráfico —y con recompensas internacionales por su captura— sigue en el centro del poder, pese a las órdenes judiciales y sanciones externas.

La pregunta inevitable es: ¿están finalmente gobernando como siempre lo soñaron? Desde el punto de vista del discurso oficial, esta es una nueva etapa donde “la revolución bolivariana sigue al mando” y donde las instituciones funcionan, incluso con Maduro fuera de escena. Pero para muchos analistas, este intento de transmitir estabilidad es también una señal de fragilidad: el chavismo enfrenta ahora presión interna, exigencias de reformas, demandas de elecciones y la mirada crítica de Washington.

Sobre el futuro inmediato, dos líneas se disputan la narrativa. Por un lado, el gobierno de Delcy Rodríguez ha comenzado a liberar presos políticos y acercarse al diálogo con sectores empresariales y la comunidad internacional, buscando legitimidad y alivio a las sanciones que estrangulan la economía.

Por otro, figuras como Cabello representan el ala más dura que aún podría disputarle la agenda y tensar la transición en curso.

Y en el terreno internacional, aunque hay informes de contactos entre el entorno de Cabello y la administración estadounidense, la posibilidad de que Trump capture a otros líderes chavistas —como han sugerido algunas voces— enfrenta obstáculos prácticos y diplomáticos, más allá de las órdenes de arresto existentes.

Esta imagen, por tanto, es mucho más que un simple retrato en un jardín: es la nueva postal de un poder en transformación, un símbolo de continuidad en medio de ruptura, y el primer capítulo visual de una Venezuela que intenta reescribirse bajo la mirada del mundo.

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