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29 de May de 2020

Cultura

Los puentes entre Panamá y Corea

Pese a que la presencia física de la República de Corea o Corea del Sur en Panamá es aún muy pequeña – apenas 150 coreanos residen perma...

Pese a que la presencia física de la República de Corea o Corea del Sur en Panamá es aún muy pequeña – apenas 150 coreanos residen permanentemente en el istmo y 200 más van y vienen como parte de empresas presentes en el istmo – su cultura, especialmente a través de la televisión, está siendo cada vez más conocida por los panameños.

Y la punta de lanza de la divulgación cultural coreana la constituyen las telenovelas, que solamente en este año han llegado a cuatro, transmitidas por el Sistema Educativo de Radio y Televisión (SERTV) Canal 11, que permiten conocer la vida cotidiana de los coreanos, sus valores, sus esperanzas, sus relaciones intrafamiliares y sociales, y por supuesto, su forma de ver el amor.

Corea es un pequeño país – solo geográficamente porque tiene una población de casi 50 millones de habitantes distribuidos en menos de 100 mil kilómetros cuadrados – que forma parte de la Península Coreana ubicada entre China y Japón. Con una historia como república que data de fines de los años 40, un deslumbrante crecimiento económico que, al decir de su embajador Doo Jungsoo, la ha convertido en una de las quince economías más grandes del mundo y un nivel de seguridad pública envidiable, este país está tratando de aumentar su presencia en Panamá tanto cultural como económicamente.

Y precisamente en ese esfuerzo de tender puentes, se enfoca la tarea del nuevo representante diplomático coreano con apenas tres meses de haber llegado a Panamá. ‘Las cuatro telenovelas, muy coreanas, que representan a una cultura diferente, están ganando mucho apoyo en Panamá por que tratan de valores universales como el amor y la amistad’, destacó el embajador Doo. Aunque dramas para televisión de producción coreana ya se han transmitido en nuestro país desde 2002, es en 2010 que la demanda ha sido mayor, lo que ha obligado a Canal 11 a repetir las series.

‘Otoño en mi corazón’, ‘Sonata de invierno’, ‘Todo sobre Eva’ y ‘Mi adorable Sam Soon’, son las cuatro producciones coreanas que han captado el interés de muchos televidentes panameños que las siguen día tras día. La primera y la segunda, producidas por KBS TV de 16 y 20 episodios respectivamente, forman parte de cuatro telenovelas relacionadas con las estaciones del año que fueron estrenadas en el año 2002 en Corea. Ambas relatan la vida de jóvenes estudiantes, sus relaciones filiales y el descubrimiento del primer amor. ‘Todo sobre Eva’, que tiene 20 episodios, salió al aire en 2000, realizada por MBC, una de las televisoras más importantes de Corea y enfoca la vida personal y profesional de dos reporteras de noticieros. ‘Mi adorable Sam Soon’, de la misma televisora salió al aire en 2005 con 16 episodios y cuyo último capítulo tuvo en su país un rating de 50.5%, uno de los más altos, cuenta la historia de una pastelera de 30 años que tiene un novio por conveniencia del que termina enamorándose.

Modernas edificaciones, una juventud con costumbres más liberales que sin embargo sigue respetando los valores característicos de las antiguas civilizaciones orientales y una clara influencia occidental, proyectan estas series en las que los artistas, tanto en la vida real como en la de los personajes que encarnan, emigran a Estados Unidos y a otros países occidentales para regresar años más tarde en busca de sus raíces.

Pero la misión diplomática encanbezada por el embajador Doo Jungsoo ha querido ir más allá en la construcción de puentes entre Panamá y Corea. Una de sus tareas es la realización de un concierto de música de ese país en septiembre próximo en el Teatro Nacional. Igualmente trabaja en la organización de un festival gastronómico para inicios del año 2011 y se ha enfocado en la presentación de producciones cinematográficas – una industria muy dinámica en Corea –, en una muestra de cine alternativo que se lleva a cabo en el almacén Sanborns de Multiplaza Pacífic.

Con estas acciones se pretende afianzar la presencia coreana en Panamá que, gracias a una migración masiva en la década de los 60 hacia varios países de Sudamérica y Centroamérica, no es nueva. Prueba de ello lo constituye la existencia de una iglesia protestante coreana en Albrook, una bautista en Boquete y una comunidad católica de coreanos que funciona en la Parroquia de El Santuario. Un sacerdote coreano que oficia en Mañanitas y cuatro aspirantes de la misma nacionalidad se preparan en el Seminario Mayor San José. También la apertura de dos restaurantes de comida coreana en la capital panameña, uno de vieja data el ‘Seul’ y otro con pocos años de existencia llamado ‘Chini chini’ y finalmente una pequeña escuela de idioma que solamente opera los sábados con apoyo del estado coreano para preservar el derecho que tiene todo ciudadano de ese país a aprender su lengua oficial, se suman a la lista.

Pero sin duda la acción empresarial ha sido la mayor impulsora de la presencia de ciudadanos coreanos en Panamá. Hyundai Industrial, Samsung, LG, Kumho, Hankuk, Daewoo Electronics, Hyosung, Korean Exchange Bank y próximamente el desarrollo minero con Nikko, son solo algunas de las actividades que han requerido la presencia de técnicos y especialistas que emigraron junto a sus familias y establecieron su hogar en tierras panameñas, muy lejos de su pequeña isla.