09 de Ago de 2022

Cultura

La creatividad sexual

Acariciar y saber disfrutar con las caricias son habilidades susceptibles de aprendizaje y de entrenamiento, que cada persona ha realiz...

Acariciar y saber disfrutar con las caricias son habilidades susceptibles de aprendizaje y de entrenamiento, que cada persona ha realizado en distinta medida a lo largo de su vida, sin que nunca sea tarde para dedicarles atención. Esta aptitud tiene una clara relación con la facilidad de cada persona para comunicarse con los demás, puesto que no podemos olvidar que la sexualidad es una forma de comunicación, la más íntima, la que implica más expresión de sentimientos, de deseos, de placer, a la vez que es la que requiere mas sensibilidad hacia las necesidades del otro, más empatía.

La sexualidad es una forma de comunicación completa y variada durante las relaciones sexuales donde se expresa ternura, atención, cariño, complicidad, seducción, pasión, alegría y calma a la vez, en una secuencia de comportamientos enlazados por el deseo. Es muy evidente, pues, que lo ideal es tener un profundo conocimiento mutuo, conseguido a través del diálogo más o menos explícito durante las relaciones sexuales. Estos murmullos de placer, esa sonrisa extasiada, los suspiros y la respiración agitada, indican que las cosas van bien, que está a gusto. Si nos atenemos a las causas de insatisfacción sexual más frecuentes vemos que, después de la inexperiencia, la incomunicación es la razón de más peso para la mayoría de hombres y mujeres. Algunos consejos breves: 1.- La focalización sensorial: consiste en empezar la relación íntima centrándose en el placer de acariciar y ser acariciado, primero en las zonas mas alejadas de los genitales.

2.- De la focalización sensorial se pasa a las zonas más erógenas del cuerpo.

3.- Introducir el buen humor en la cama como ejemplo, la risa es un gran desinhibidor y combina perfectamente con la pasión.

Aunque el cuerpo entero puede ser una zona erógena, algunas partes de él responden mejor a la estimulación que otras. Los labios son sensibles al beso. El interior del muslo puede ser una fuente de placer erótico. Los pechos y el pezón son también muy sensibles. Los genitales y las nalgas tiene gran cantidad de terminaciones nerviosas; su estimulación, por tanto, producirá una respuesta sexual y satisfactoria.

La falta de inhibiciones en la pareja produce una mayor libertad en las relaciones íntimas y facilita una mayor comunicación, de forma que es más fácil proponer nuevas ideas o hablar sin ningún tipo de cortapisas de lo que apetece o gusta más. Prestando atención al lenguaje del cuerpo se puede conseguir una relación más plena sin necesidad de recurrir a un lubricante.