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25 de Feb de 2021

Cultura

Un año a pura cultura

Para Kevin Simmons y Yiyi Barra, a Panamá le faltaba un lugar donde se respirara arte y cultura en todos sus aspectos. Por eso, hace un ...

Para Kevin Simmons y Yiyi Barra, a Panamá le faltaba un lugar donde se respirara arte y cultura en todos sus aspectos. Por eso, hace un año decidieron darle vida a una idea que se venía gestando desde 2009 denominada ‘Los del Patio’. Siendo una organización sin fines de lucro, los primeros pasos en la comunidad sociocultural fueron difíciles, pero no en falso. Un año después, este centro cultural ya es en un punto de encuentro de artistas y que, además, ofrece una variedad de actividades y programas.

Después de tanto sudor y trabajo, ‘Los del Patio’ celebró su primer año de vida como se lo merecía el pasado viernes 27 de enero. Acompañados de más de 100 personas que colmaron el lugar y disfrutaron de una noche de música en vivo, variadas exhibiciones artísticas y un rico menú, Simmons y Barra festejaron la prevalencia y el éxito social de una idea que sigue creciendo y tomando forma gracias a amigos y voluntarios y a una clara visión comunitaria.

Con un corto pero interesante show acústico en vivo de las voces panameñas de Lilo Sánchez (Señor Loop) y Carlos Méndez; la música ambiente del artista Jonathan Harker; el estreno de la exhibición denominada ‘Patio’ y un colorido, sabroso y original menú del chef estadounidense Nick Jirasek, el patio del remodelado edificio de dos pisos ubicado detrás del Teatro Nacional, en Casco Viejo, vibró hasta que la ‘ley Zanahoria’ lo permitió.

Tanto Kevin y Yiyi, que incluso en ‘su’ cumpleaños no pararon de trabajar, coincidieron en que Panamá necesitaba un lugar de este tipo. Un lugar donde cualquier tipo de arte pudiera ser explotado y de fácil acceso para todos.

DICHO Y HECHO

‘Yiyi y yo simplemente sentimos que faltaba un lugar con este tipo de valor en Panamá. Se trata de un lugar que permite las diversas visiones de muchas personas y darles forma, siempre con espacio para crecer, adaptar y buscar nuevos desafíos e informarse unos a otros’, explica Simmons, Director Ejecutivo de LDP.

Con la idea clara y las ganas como gasolina y los amigos y la comunidad artística como la bujía que mantuvo y mantiene el motor encendido, LDP fue tomando forma. Lento, pero seguro. ‘Recién estamos empezando. Sin el apoyo de mucha gente que se ofreció de voluntaria hoy no estaríamos aquí’, apunta Simmons, quien en Chicago, Estados Unidos, fundó hace algunos años el ‘High Concept Laboratories’, una organización sin fines de lucro que funciona como una manera alternativa de creación experimental e interpretación.

‘Este primer año ha sido realmente un desafío, pero también un éxito, definitivamente. No sólo porque lo sobrevivimos en un lugar difícil para proyectos culturales y organizaciones sin fines de lucro, sino porque LDP brindó una diversidad de oportunidades, desde exhibiciones artísticas de alta calidad hasta programas educativos’, ennumera.

Para el año corriente, los objetivos son los mismos que hace años dieron el puntapié inicial al proyecto: construir una comunidad alrededor de la cultura en todas sus expresiones y brindar soporte a los artistas que buscan salir a flote. Los ingresos que entran, salen en pro de los artistas y proyectos culturales.

‘Para este año sí esperamos que el apoyo sea aún mayor, ya sean donaciones individuales o la colaboración de compañías lo suficientemente sabias para entender el valor económico y social que viene de una comunidad artística’, resalta Simmons, mientras deja en la mesa un delicioso plato con vegetales frescos y un hummus de porotos rojos. La culinaria es otro de los atractivos de LDP.

La agenda para este 2012 se ve variada, excitante y con movimientos de significativa trascendencia en varios aspectos socioculturales. El primer año de prueba ya pasó, y LDP tuvo su merecido festejo.