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29 de May de 2020

Cultura

Progreso, biblia y balacera

El travestismo ideológico es el último grito de la moda. Al tiempo que Panamá y el mundo ha sido testigo de la masacre provocada por est...

El travestismo ideológico es el último grito de la moda. Al tiempo que Panamá y el mundo ha sido testigo de la masacre provocada por este gobierno en la ciudad de Colón, mientras policías armados y el ejercito militar -en el que se ha convertido el Servicio Nacional de Fronteras- disparaban a trocha y mocha contra los civiles que se manifestaban en contra de una ley inconsulta que propone la venta de su patrimonio, los diputados de la Asamblea Nacional aprobaron una ley para declarar septiembre como el Mes de las Sagradas Escrituras, so pretexto, figúrate tú, de que la iniciativa ‘es necesaria para el país porque promueve los valores religiosos de los cristianos’.

Esto tiene que ser un chiste. Jamás pensé que, además de crear leyes innecesarias que solo benefician a ellos mismos y a la corrupta clase política panameña, nuestros legisladores tuviesen un sentido del humor tan sádico. Si no es un chiste, entonces yo estoy atrapado en una escena de la película Saló o los 120 días de Sodoma (de Pier Paolo Pasolini) y nadie me lo había avisado. Aunque cabe pensar, claro está, que la reencarnación de El Duce es panameño y está trabajando como asesor en ese templo de los valores y la moral cristiana que, sin saberlo, sin siquiera sospecharlo, se ha convertido la Asamblea Nacional.

Afortunadamente no soy cristiano ni católico. Sino, además del dolor, la bronca, tristeza, impotencia y desesperanza que siento en este momento por lo que ocurre en el país, me estaría llevando candanga de la rabia al ver como los diputados usan mis principios y valores para travestirse de buena gente (con el perdón de los travestis, que me resultan muy simpáticos y agradables) e incluso citan versículos de la Biblia como si con eso pudiesen limpiar la imagen tan negativa que pesa sobre ellos ahora.

Me pregunto si cuando aprobaron a todo trapo la Ley 72, que permite la venta de tierras en la Zona Libre de Colón (ZLC), al final también rezaron con sus manos juntitas y los ojos cerrados elevados al cielo. Peor aún, me pregunto si realmente pensaban en las necesidades de ese pueblo colonense al que no le preguntaron si estaba de acuerdo con la venta; al que luego reprimieron brutal y sangrientamente por manifestar su desacuerdo, por luchar por sus derechos, dejando un grave e innecesario saldo de muertos y heridos. Y claro, dándonos a todos un claro ejemplo de lo presente que tienen los miembros de este gobierno esos valores cristianos que se afanan tanto en promover.

No cabe duda de que en este país el progreso se construye a punta de bala y ahora también Biblia; y la sangre de la gente humilde importa menos que un partido de fútbol de la desorientada Selección Nacional. La inminente repartija de nuestro patrimonio seguro se hará más leve a la sombra de las vírgenes gigantes que erige este gobierno frente al mar. Los hospitales públicos no tienen insumos y las escuelas se nos vienen encima, pero tenemos Mes de la Biblia y valores cristianos en qué ampararnos.

COLUMNISTA