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21 de Apr de 2021

Cultura

El pacer de no comer carnes

Por lo general, la comida vegetariana está asociada a platillos aburridos, sin mucho sabor, mucho verde, y algunos (de solo escuchar el ...

Por lo general, la comida vegetariana está asociada a platillos aburridos, sin mucho sabor, mucho verde, y algunos (de solo escuchar el término) hasta dirán: ¡wácala!, mientras arrugan el rostro. Pero quienes han tenido la experiencia de conocer estos platos saben muy bien que no tienen nada que ver con lo antes descrito. De hecho, hay muchos sabores y formas para todos los gustos.

Sólo basta ver el menú de El vegetariano consciente, para descubrir las delicias que disfrutan sus comensales. El wácala se cambia por un ¡Mmm! Pero lo mejor de este restaurante es que en él come rico sin ser cómplices de asesinato, como dicen sus chefs entre risas.

CLIENTELA CONSCIENTE

‘El hombre debe estar consciente de lo que come’, es una de las máximas de local. En este sitio (que da la impresión de estar como en una casa ), se puede aprender que la dieta vegetariana contiene todos los micronutrientes y fitoquímicos que necesita el cuerpo para estar saludable.

Y es probable que muchos hayan adquirido tal enseñanza por primera vez aquí, pues en dos años que tienen que estar establecidos en calle 47, Marbella, han tenido más clientes no vegetarianos que vegetarianos. La mayoría llega por curiosidad, ya que el gran rótulo verde que está afuera capta las miradas, y una vez entran y prueban la comida, regresan con frecuencia, ya sea porque pasan cerca o porque trabajan en los alrededores; los últimos son los más fieles.

Las mujeres preocupadas por su figura son otras de las atraídas por tal oferta gastronómica. Ellas llegan esperando alimentarse sin aumentar talla, y pueden tener la confianza de saber con seguridad lo que comen, pues las chefs saben la cantidad exacta de calorías de cada bocado. ‘Todos los vegetales son orgánicos y los traen del interior del país’, asevera la chef Marianne Aramburó. Con esto queda claro que no se corre el riesgo de probar pesticidas ni otras sustancias venenosas para el cuerpo.

En cada cucharada que el comensal se lleva a la boca está la prueba del ideal con el que abrió este negocio. Más que vender comida, sus dueños querían ofrecer a los panameños una opción alimenticia sana y confiable, donde se conserve la mayor riqueza del hombre, que es la salud.

LOS ENCANTOS DEL MENÚ

Si creen que sólo van a encontrar ensaladas y verduras al vapor, pues hay que decir que no. Una de las características de la carta es que es internacional. Se puede degustar una chalupa mexicana, unas samosas hindúes o un chop suey chino, y así darle la vuelta al mundo con el paladar. En medio de tanto sabor, lo último que se va a extrañar es un filete de carne o unas costillas de cerdo, puesto que la soja y los granos los reemplazan con mucha destreza. Aquí queda evidencia de la variedad de formas y sabores que pueden tomar los granos ricos en proteínas. Habrá quienes no se imaginan una hamburguesa sin un buen trozo de carne, pero en este restaurante la podrá probar sin desear cambiar su contenido.

Los condimentos que se utilizan también son seleccionados con suprema atención para no desvirtuar el ideal de cuerpo saludable; pero el amor con el que se hace cada plato es el ingrediente secreto de esta cocina.

PRACTICA LO QUE PREDICA

Todo el personal que labora en el restaurante es vegetariano, por lo que está capacitado para brindarle toda la información necesaria a los clientes que tienen curiosidad. De hecho, sus propietarios promueven un estilo de vida saludable apoyando varios proyectos de este tipo, que aportan al hombre un estilo de vida libre de enfermedades. ‘Vivir más joven más tiempo’, es otra de sus máximas.

El Vegetariano Consciente abre de lunes a viernes, y es una buena opción para almorzar, pues no sólo se mimará al paladar, sino que se llenará el cuerpo de buenas vibras y ánimo para continuar la jornada.