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15 de Apr de 2021

Cultura

Un paraíso liberado

Para muchos Coiba siempre será recordada con una antigua colonia penal, de la cual solo escapaban los criminales más temerarios. Pero es...

Para muchos Coiba siempre será recordada con una antigua colonia penal, de la cual solo escapaban los criminales más temerarios. Pero esa parte de la historia de esta ínsula ha quedado atrás. Hoy en día los presos y los custodios han sido reemplazados por los ecologistas y turistas que arriban al conjunto de islas que conforman el Parque Nacional Coiba. Un verdadero paraíso que se encuentra resguardado por la Autoridad Nacional del Medio Ambiente (ANAM).

Durante los casi 45 minutos de travesía desde Puerto Barco es posible avistar delfines, entre otras especies marinas. Una vez en tierra firme, el visitante puede instalarse y pasar la noche en una de las cómodas cabañas de la ANAM, equipadas con camas y baños.

Además de sus playas y sus arrecifes, Coiba ofrece una serie de lugares que son idóneos para la práctica del senderismo, como es el caso de la Isla de los monos aulladores. Desde las cabañas de la ANAM un sendero conduce a la cima del cerro principal de la isla, donde el caminante descubre una panorámica completa de la playa cercana.

Los aficionados al buceo y el snorkel podrán sumergirse en aguas límpidas y abundantes en peces. Aquellos que disfruten de los amaneceres y los atardeceres podrán contemplar algunos de los más espectaculares que tienen lugar en el pacífico panameño. Mientras que los encuentran placer en repasar las páginas de la historia podrán adentrarse en las ruinas que permanecen en pie de lo que fuera la antigua colonia penal.

Mar, bosques tropicales, fauna marina y terrestre, historias de reclusos famosos y escapes imposibles. El Parque Nacional de Coiba es uno de los destinos más excitantes en la geografía istmeña.