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23 de Oct de 2020

Cultura

La sociedad de las externalidades

En los productos y servicios que compramos hoy pueden hallarse muchos ejemplos de la sociedad de las externalidades. El tema se discute ...

En los productos y servicios que compramos hoy pueden hallarse muchos ejemplos de la sociedad de las externalidades. El tema se discute ampliamente en el libro del economista hindú Raj Patel, titulado The Value Of Nothing.

Si se compra un juguete en tres dólares, este precio tan accesible probablemente se deba al hecho de que para fabricarlo en algún lugar remoto se contaminó el ambiente o se maltrató a la mano de obra (como en los casos donde se sabe que hay menores fabricándolos, a los que se les pega una miseria). Está claro a todas luces que el juguete no costó tres dólares, sino que costó mucho más.

Raj Patel llama a todo esto por el nombre que los economistas usan: ‘Externalidades’ ( traducción del inglés). Dice que las organizaciones tratan de transferir todos los costos posibles como una ‘externalidad’. Que no lo percibamos no quiere decir que no ocurra.

Supongamos que en una provincia de uno de nuestros países se confeccione una artesanía que requiere de un tinte natural... Alguien decide que es buena idea venderlo al exterior y realiza estimaciones utilizando mecanismos de mercado, que la gente estaría dispuesta a pagar por cada articulo 25 dolares.

Con esto en mente el microempresario le ofrece a las personas locales 5 dólares por artículo. La gente acepta pero tienen un problema... El tinte que usan tradicionalmente es demasiado costoso pues se hace de plantas naturales.

Deciden, pues, utilizar un tinte que les consiguen a un precio muy barato... Pero lo que no saben los artesanos es que el tinte es tóxico.

Con el tiempo la gente comienza a sufrir de enfermedades y a morir. El costo del sistema de seguridad social del país se incrementa y la calidad de vida de esas personas cambia para siempre.

Queda claro que el costo al que se vendió el articulo no refleja su costo real. ¿Le parece extremo este ejemplo? Le recuerdo que un presidente de empresa chino se suicidó el año pasado debido a que se supo que fabricó juguetes para una importante empresa de EEUU con pintura tóxica.

El valor de las cosas se ha perdido. Ya no tenemos contexto y nos hemos centrado en el mero costo por unidad. Es importante que la ética vuelva a ser asociada con nosotros los empresarios y lo que producimos. La verdad es que cuando uno lo piensa de forma fría... ¿qué sentido tiene fabricar productos o servicios que ‘maten’ literalmente con los consumidores?

Modelos tales como el SEI ( Sostenibilidad Emprendimiento Innovacion), y mecanismos como el comercio justo, deben ser cada vez mas la norma y no la excepción.

Hace años que abandoné los negocios depredadores. Me costó un socio y un pleito con todo y abogado, pero no me arrepiento... A la larga es la única decisión que se puede tomar, pues definitivamente yo no olvido que mis clientes son mis familiares, amigos, conciudadanos en general... en fin, la gente... y sin gente definitivamente que no hay negocio.