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04 de Dec de 2020

Cultura

Corriendo por la bahía panameña

Hace tan solo unos años, la principal arteria de la ciudad capital, la Avenida Balboa, era un espacio básicamente dedicado al tránsito v...

Hace tan solo unos años, la principal arteria de la ciudad capital, la Avenida Balboa, era un espacio básicamente dedicado al tránsito vehicular con carriles en ambos sentidos, separados únicamente de la bahía por una pequeña acera que discurría paralela.

A pesar de ser una zona céntrica, en aquel entonces no era frecuente ver corredores por este lugar, principalmente debido a la estrechez de la propia vía, los molestos ruidos y humos de los carros que pasaban al lado, y el fétido olor de los desagües que vertían directamente al mar. Desde el 2009, en cambio, con la construcción de la Cinta Costera las posibilidades de ocio para deportistas —incluyendo por supuesto a los runners— han incrementado considerablemente en esta área.

TERRENO GANADO AL MAR

La Cinta Costera no podría haber sido una realidad sin el importante relleno de 26 hectáreas que hubo que ejecutar para ganarle espacio al mar. De ese modo, se pudieron ampliar los carriles de circulación pero sobre todo disponer de un espacio virgen en el que se construyeron numerosas infraestructuras de esparcimiento; como canchas deportivas y cuidados espacios verdes.

Las anteriores dificultades de acceso y aparcamiento, se solventaron con la construcción de estacionamientos gratuitos repartidos en diferentes zonas a lo largo de toda la Cinta, estando conectados los más lejanos a la misma por pasarelas peatonales aéreas que evitan los riesgos de los cruces a nivel.

LA CICLOVÍA

Como elemento principal y de conexión de todas las estructuras de la Cinta, se construyó una ciclovía a todo lo largo del paseo marítimo con una longitud aproximada de 5 kilómetros, paralela a un carril de similar ancho destinado teóricamente a los peatones.

Mientras que el firme de la ciclovía se diseñó con una superficie lisa, ideal para el tránsito de bicicletas y otros aparatos con ruedas como patines, la vía de los peatones se levantó con adoquines de concreto. Esta superficie, adicional a su falta de amortiguación, es por lo general muy inestable, bien por taras de fabricación, defectos de colocación o daños de conservación; con grandes posibilidades para los corredores de acabar sufriendo sobrecargas y esguinces.

Por este motivo, en la práctica, la mayoría de los corredores termina optando por correr en la ciclovía, lo que provoca conflictos con los ciclistas, que generalmente circulan a mayor velocidad.

PRECAUCIONES

El tema de la seguridad es un elemento que no hay que descuidar, ya que aunque el Servicio de Protección Institucional (SPI) tiene allí una base permanente y hace rondas de manera periódica, los amigos de lo ajeno aprovechan los momentos en que hay mayor oscuridad para robar en los carros o a los propios usuarios. Por ello es preferible, si nos desplazamos en un vehículo, dejarlo aparcado lo más cerca posible a la base del SPI, o en áreas donde hayan otros vehículos y luminarias que no estén dañadas.

En el interior de los vehículos no dejar objetos de valor a la vista como computadoras o mochilas, siendo preferible meterlos en el baúl desde un tiempo antes y no al momento de estacionarse. De igual modo, desconfiar de extraños, y si se va a correr de noche, es mejor ir acompañado.

Finalmente, un celular activo siempre nos será de mucha ayuda para reportar al SPI cualquier posible acto delictivo que suframos en primera persona o del cual seamos testigos.