01 de Dic de 2022

Cultura

Y los perdedores del Emmy son... (opinión)

Tal vez lo más memorable de esta edición del galardón televisivo no fueron sus ganadores, sino quienes no lo obtuvieron

Nunca me he sentado a ver “Breaking Bad”. Si he leído los apoteósicos comentarios en Facebook y he visto un par de avances en televisión. Es por ello que ayer, durante la transmisión en vivo de los Emmys, no me cabía la menor duda que la serie creada por Vince Gilligan iba a ser superada por “Games Of Thrones” o “True Detective” (ambas de HBO) en la competencia por la “mejor serie dramática”. Pero por segundo año consecutivo, “Breaking Bad” se llevaría uno de los premios más codiciados, a pesar del impresionante repertorio de series dramáticas exhibido por HBO en sus diferentes canales.

“Breaking Bad” también acapararía el premio a “mejor actor”, que recayó en Bryan Cranston. No conozco el trabajo de Cranston, pero me parece inconcebible que Matthew McConaughey y Peter Dinklage no hayan sido premiados por sus trabajos en "True Detective" y "Games Of Thrones" (Cranston también opacó a Kevin Spacey en 'House Of Cards', Jeff Daniel en 'The Newsroom', Jon Hamm en 'Mad Men' y Woody Harrelson, también de 'True Detective').

Repito, aunque nunca he visto “Breaking Bad” (ni tampoco 'House Of Cards), lo que si puedo afirmar, sin temor a equivocarme, es que tanto McConaughey ('True Detective') como Dinklage ('Games Of Thrones') estuvieron soberbios. El primero interpreta a un "Rust" Cohle sombrío detective -como los que solía crear Raymond Chandler, pero con un pasado violento y psicodélico- que mientras se adentra en un espeluznante caso de asesinatos en serie se reencuentra con la oscuridad que conoció durante sus días como agente encubierto de narcóticos. Mientras sigue el confuso rastro de las huellas que lo pondrán cara a cara con el asesino, el personaje de “Rust” aburre a sus interlocutores -entre los que se encuentra su compañero Marty Hart, encarnado por Woody Harrelson- con su escepticismo y su discurso filosófico, que abarca desde el nihilismo hasta la física cuántica.  En cuanto a Harrelson, como ya nos tiene acostumbrados, presentó una interpretación más que sólida como Hart, un detective que lleva una doble vida en la que busca escapar tanto de los horrores de su trabajo como del tedio de la vida doméstica.

Por su parte, Dinklage interpreta a Tyrion Lannister, uno de los personajes más carismáticos de “Games Of Thrones”. Tyrion es un enano, pero compensa su deformidad con astucia, coraje y una labia que es de suma utilizada tanto en burdeles como en la corte, en un reino medieval donde la intriga política va de la mano con la fantasía, donde hay cabida para el incesto y los dragones.

Es cierto que ya Dinklage obtuvo este premio el año pasado, pero también lo es que en la última temporada de “Games Of Thrones” ofreció su actuación más memorable durante el juicio en el que Tyrion es acusado por su padre y su hermana de envenenar a su sobrino, el rey Joffrey. También es cierto que ya el talento de McConaughey fue reconocido con el Óscar en la pasada ceremonia. Pero nadie puede negar que el actor estadounidense se encuentra en su año. Los únicos que parecen no tomar nota de ello son los  miembros de la Academia de la Televisión de Estados Unidos, que siguen cuadrados con “Breaking Bad”.