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07 de Apr de 2020

Cultura

Cuando el arte se transforma en necesidad

En su nueva muestra, el artista plástico Octavio Arosemena nos enseña que podemos crecer al deshacernos de máscaras y etiquetas

Octavio Arosemena no cree en las etiquetas. Aunque su diploma universitario lo catalogue como odontólogo, esta noche a las siete, durante la inauguración de su nueva muestra individual ‘Desarticulando al Ego', en Galería Arteconsult, nadie se referirá a él como ‘doctor'.

Con esta exhibición, el artista de 58 años pretende reflejar una etapa de su vida en la que se va despojando de máscaras para llegar a la médula de su ser.

OCTAVIO AROSEMENA

‘Trato de que no todo lo que haga sea cómodo, sino que introduzco cosas que a mí mismo me perturban, mientras busco un balance'

ARTISTA PLÁSTICO

Las diez piezas en formato mediano y grande también evidencian la transformación artística de Arosemena en los últimos veinte años.

ARTE POR NECESIDAD

Antes de comprar impulsivamente sus primeros pinceles y acuarelas en los años noventa, Arosemena dedicaba una hora diaria a su programa radial de música clásica. Cuando ese proyecto culminó, sintió un vacío.

A raíz de ello incursionó en la pintura, dedicándose por las noches al ejercicio de crear por instinto, sin guía alguna. Se convirtió en una necesidad, un escape.

Tres años y alrededor de 500 acuarelas después, el artista se dio cuenta de que contaba con buenas piezas y se atrevió a mostrarlas a conocedores del arte. Entre estos figuraban Carmen Alemán, presidente de Arteconsult y su amigo, el maestro Mario Calvit.

Ambos lo animaron a montar una exposición y así lo hizo por primera vez en el año 2000, con el apoyo del Instituto Nacional de Cultura. Todas las obras eran acuarelas de pequeño formato.

LA EVOLUCIÓN DE OCTAVIO

Poco a poco las piezas del artista fueron pasando por distintas fases y creciendo, tanto artísticamente como en tamaño.

‘Mi obra empezó siendo muy geométrica, luego comenzaron a aparecer símbolos, animales y personas', explica. A medida que también crecían en tamaño, fue pasando del papel a la tela y de la acuarela al acrílico.

La experimentación y las ganas lo han llevado hasta donde se encuentra hoy. Con ‘Desarticulando al Ego', en las palabras de la curadora cubana Maylin Pérez Parrado, ‘el artista no modifica la realidad: la expone según su experiencia'. Pero también según su subconsciente, y lo que le hace sentir cómodo en el momento que realiza su obra.

En este caso, los colores cálidos son utilizados con mucha economía, mientras que los fríos predominan.

‘Eso viene del subconsciente, qué me hace sentir cómodo o qué me disgusta', detalla. ‘Aunque trato de que no todo lo que haga sea cómodo, sino que introduzco cosas que a mí mismo me perturban, mientras busco un balance'.

Al mismo tiempo, deja que la obra a veces decida su curso, en vez de intentar dominar todo el proceso. Es decir, acepta que los materiales ejerzan su protagonismo de manera espontánea. ‘Yo no quiero tener el dominio de todo', dice, pues de cierta manera así es la vida también.

DESARTICULANDO AL EGO

La muestra actual de Arosemena busca generar interrogantes. Específicamente, alrededor del tema del medio ambiente.

‘El tema de la contaminación, de que el planeta se está asfixiando, de que está en una crisis', indica. Sin embargo, aclara que no se trata de un mensaje negativo, sino todo lo contrario.

‘Es para que todos pongamos nuestro granito de arena y no sigamos contaminando', propone.

También desea transmitirle al público el mensaje de que todos somos capaces de hacer lo que nos propongamos.

‘Yo jamás me imaginé haciendo arte y exposiciones', recuerda el pintor, sobre los días en que se graduó de la universidad. ‘Uno poco a poco va descubriendo que puede ser lo que le de la gana. El ser odontólogo no significa que me debo limitar a arreglar dientes', concluye.