La Estrella de Panamá
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16 de Oct de 2019

Cultura

Un nuevo hogar para Panamá

La urbanización ha dejado sin espacio a los grandes árboles que le dieron nombre a nuestro país.

A pesar de la sombra que ofrecían los árboles del patio de Las Pintas en Cabuya de Chame, el sol calentaba con inclemencia y no era para menos. Pasaba la una de la tarde y los invitados al sancocho esperaban ya con cierta impaciencia a que se ablandara el ñame en la olla cuyo contenido bullía sobre la leña que ardía con furia. Afortunadamente alguien se tomó la tarea de sembrar árboles frondosos. No se piensa en ello hasta que realmente se disfruta de la sombra de un viejo árbol.

Estábamos en la recta final del mes de enero, a poco más de un mes del inicio de la estación seca, el panorama perdía verdes y ganaba amarillos y marrones. Pero también soplaba la característica brisa del ‘verano'. ¿Quién querría perderse un domingo así en el campo?

‘Ayer Panamá celebró el Día Nacional de la Reforestación, durante el que se programó plantar al menos 85,000 árboles en un total de 105 hectáreas. En la edición del año pasado, se batió el récord y se consiguieron plantar 80,000 árboles, 30,000 más que los reforestados en 2015.general

Las conversaciones se tornaron más sabrosas cuando finalmente se sirvió el sancocho. Por ello, llamó la atención que dos de las invitadas dijeran, sin dar mucho espacio a la sobremesa, ‘Debemos irnos'. Pero la razón de esta pronta retirada es la que daría pie a una crónica cuya historia concluyó hace solo un par de semanas atrás.

‘Tenemos que ir a dejar un árbol al Summit antes de que cierre', dijo Sofía Millán. ‘¿Un árbol?', pregunté. ‘Sí, un Panamá. Para que no se maltratara lo pusimos en la terraza', agregó Melissa Leyton cuya propiedad en Chame había servido de ‘hogar temporal' al plantón.

En gran mayoría, nos levantamos a ver el proyecto de árbol que estaba de visita. Para quienes vivimos en la ciudad, un árbol Panamá es muy poco común. Gran ironía, teniendo el nombre de nuestro país.

Sobre cinco pies de altura, el arbolito, desarraigado y con las hojas desmayadas se veía afectado por la alta temperatura, pero su mudanza era más que necesaria.

Llegada a Summit

Nuevo hogar

A su arribo al parque el plantón recibió nueva tierra y fue podado para que resistiera la estación seca.

‘El jardinero nos dijo que no lo podíamos sembrar en Chame', dijo Melissa.

Con cuidado, el árbol fue colocado nuevamente en la camioneta y partió rumbo a la ciudad de Panamá.

Pero, ¿cómo había llegado un árbol Panamá a sus manos?

‘Panamá tuvo su primera infancia en el vivero de Cemex y luego pasó a formar parte de un grupo de plantoncitos escogidos para ser centro de mesa en un evento de la Asociación Panameña de Ejecutivos de Empresa (APEDE)', recuerda Leyton. Esto ocurrió aproximadamente un año atrás.

La primera idea que cruzó por la mente de Millán y Leyton fue de llevar el plantón a Chame. Sin embargo, el jardinero las hizo desistir de inmediato. ‘Usted no puede sembrar esto aquí...', La risa del jardinero les hizo comprender que lo que pretendían les iba a resultar un problema.

EL PANAMÁ

El Sterculia apetala (nombre científico del árbol Panamá) es originario de América Central. Se extiende desde el sur de México y Centroamérica hasta Perú y Brasil. Se ha naturalizado en Jamaica y Trinidad y se ha sembrado en el sur de Florida (Estados Unidos), Cuba, La Española, Puerto Rico e Islas Vírgenes. La especie fue descrita pro primera vez en un documento del siglo XIX sobre la flora colombiana (país al que Panamá estaba unido entonces). Crece a orilla de carreteras, en potreros, pendientes, terrenos planos, pendientes pronunciadas y relictos de selva. Pero donde alcanza su máximo desarrollo es a lo largo de los ríos.

Recuperación

Vivero

Pasaron más de cuatro meses antes de que el ‘pana' estuviese listo para ser plantado.

¿Por qué se llama Panamá? ¿Le dio nombre a nuestro país o el país le dio su nombre?

Existen varias teorías sobre el origen del nombre Panamá. Una de las más conocidas corresponde al nombre de un árbol que abundaba en las tierras exploradas, escogidas y colonizadas por Pedrarias Dávila en 1519, para fundar allí una nueva ciudad en la costa del Pacífico americano.

De acuerdo con una de las investigaciones realizadas por el biólogo Carlos Guerra ‘Panamá' se deriva del guna ‘panabá', que significaría ‘muy lejos'. Desde el Atlántico guna, el Pacífico, donde se establece la capital de hoy, sería, efectivamente, un lugar distante. Y el numeroso, en ese entonces, Sterculia apetala , denominó de alguna forma el área donde estaba distribuido.

Primeras lluvias

Traslado

Del vivero, el plantón sería llevado a su lugar permanente en el parque Summit.

El panamá fue declarado Árbol Nacional por el Decreto de Gabinete No. 371 del 26 de noviembre de 1969, reflejando el vínculo entre esa especie y los habitantes del país.

Pero al día de hoy, son cada vez más escasos los panamá. Al menos en la ciudad que lleva su nombre. La urbanización de sus espacios ha llevado a la eliminación de algunos de estos gigantes, sin mencionar el implacable paso del tiempo con el deterioro que conlleva en estos árboles. Actualmente, nadie sembraría un panamá en el patio de su casa. Los espacios tanto privados como públicos son mucho más reducidos. En las aceras o isletas, causarían daños y se convertirían en un peligro.

Ni siquiera en poblaciones rurales donde cada vez son menos frecuentes los amplios patios, se puede tener el lujo de la sombra de un panamá. Podría salirse a la calle, afectar el tendido eléctrico, romper las aceras, incluso dañar la propia residencia.

EL PLAN

Conscientes de no poder albergar el ‘pana' en su propiedad, Millán y Leyton se dieron a la tarea de buscar un nuevo hogar para este árbol. ‘Preguntamos a cuanto amigo o conocido con finca o algún terreno teníamos, todos nos dijeron que no', recuerda Leyton. Mientras tanto, el plantón se había quedado en su bolsa, en una esquinita del jardín. Pasaba el tiempo, no lograban colocar el árbol.

‘Se lo ofrecimos al parque de Costa del Este, pero ellos también declinaron, no tenían espacio', dice Millan. La construcción de estacionamientos para el Business Park redujo la extensión del parque.

En un par de meses las raíces del ‘pana' rompieron la bolsa. Estaba buscando suelo. Una última llamada les dio esperanza. Edgar Araúz, administrador del Parque Municipal Summit le dijo a Millán que ellos recibirían al pana. Pero habría que llevarlo desde Chame.

Se había ganado una batalla, pero no se podía cantar victoria. El ‘pana' ya estaba arraigándose en el suelo de Chame y sus raíces sufrieron durante el proceso de mudanza. Además, hace unas semanas había dejado de llover. Estábamos en plena estación seca.

La historia estaba a la mitad. Habíamos visto el pequeño árbol partir y no podíamos dejar de pensar cómo es que nuestro árbol nacional parecía no tener cabida en ningún lugar. Afortunadamente quedan algunos espacios cercanos a la ciudad donde se pueda disfrutar de la sombra de árboles muy frondosos.

Al día siguiente, hicimos una llamada al parque Summit. Araúz nos confirmó que habían recibido al ‘pana' y este se encontraba en el vivero. Hicimos una visita para enterarnos del proceso pendiente. Allí estaba, en una bolsa nueva, acompañado de otros plantones de diferentes especies de plantas. Daba la impresión de ser ‘un niño grandote'.

‘Hay que ver cómo evoluciona, las raíces están lastimadas', confirmó José Valencia, quien por 32 años ha estado plantando árboles para la Alcaldía de Panamá. Tendríamos que esperar y ver si el árbol recuperaba su forma. Además, no se le podía transplantar inmediatamente. Había que esperar las lluvias de mayo para poder llevarlo de vuelta a la tierra.

LA RECTA FINAL

‘Pensábamos que no iba a pegar', dijo Máximo Rodríguez, con 25 años de experiencia sembrando árboles en Summit. Él estaba allí para recibir el árbol y la verdad, no le había visto buena cara. Recuerda incluso que un par de días después se le empezaron a caer las hojas. ‘Valencia lo sembró. Buscó una bolsa grande y lo metió allí. Lo que se hizo fue ponerle buena tierra. Se podó un poco, se le dejaron nada más los cogollitos arriba', recuerda Rodríguez. ‘Mire ahora lo bonito que se ha puesto', dice contemplando el árbol. A diferencia de meses atrás, sus ramas estaban firmes, sus hojas levantadas, con un verde intenso, lleno de vida.

Llegó el día

En camino

El último día del mes de mayo, con una mañana soleada, el panamá fue llevado a su espacio propio.

Es la última semana del mes de mayo. Las lluvias comenzaron y es momento de darle un nuevo hogar al ‘pana'. A través de la línea telefónica dimos seguimiento a su evolución que afortunadamente fue satisfactoria.

‘El árbol está muy bien, póngase de acuerdo con Valencia para que estén aquí cuando lo van a sembrar', ya nos había dicho Araúz. Y el día había llegado. Afortunadamente un sol radiante se elevó esa mañana. A las 8 de la mañana del 31 de mayo todo estaba listo para que el ‘pana' comenzara esta nueva etapa de su vida.

El parque Summit siembra un árbol nativo por día. En el vivero se preparan semilleros de árboles y plantas ornamentales para reemplazar aquellos en la ciudad que se van deteriorando o muriendo.

A la tierra

Siembra

Un solar en el fondo del parque, cercano a una de su principales vías de acceso fue escogido para acoger al árbol.

Algunas plantas se ponen a la venta mientras que otras llegarán a diferentes parques, isletas y otros espacios públicos, de acuerdo a petición de los representantes de corregimiento y otras autoridades.

‘Este no se va a incluir en la arborización de la ciudad porque es un árbol de gran tamaño', explica Valencia. Pero aunque permanecerá en el parque, su ubicación debió ser estudiada.

‘Buscamos un solar para que le dé luz directa y tenga espacio para desarrollarse. Si se planta donde hay un montón de árboles va a crecer como una viruta porque va a ir buscando la luz del sol', detalla el experto. ‘Acá va a crecer hermoso', agrega.

‘También se tomó en cuenta que tuviese algunos compañeros', dice Rodríguez, señalando algunos árboles Panamá que están al fondo. El parque Summit alberga unos siete árboles Panamá.

El agujero está abierto, los jardineros rompen la bolsa, ubican el árbol y empiezan a rellenar el espacio con tierra. Se deja más tierra, sobre el nivel del suelo, pero separada de su tallo. ‘Hay que darle espacio a las raíces', advierte Rodríguez.

La siembra ha concluido, ahora el ‘pana' está en un lugar adecuado. Allí crecerá y ofrecerá su generosa sombra a los visitantes del parque.

PANAMÁ

‘Sterculia Apetala'

Árbol grande y poderoso, se considera que su conservación favorece la preservación del ambiente, brinda sombra al ganado y protege los suelos de la erosión. Es también de valor ornamental y de protección contra los vientos.

‘Es unárbol que requiere suelos con mucha materia orgánica, Por su envergadura, es un árbol de montaña, no debe ser sembrado en la ciudad', explica José Valencia. ‘Es muy bueno para fincas y potreros porque además de prodigar sombra al ganado, también ofrecen alimento a los animales', destaca. Sus raíces son muy fuertes y es resistente a la sequía. Como el barrigón, es un árbol que almacena agua. Su semilla es comestible, se tuesta como una nuez y aunque su madera es liviana, tiene interesantes usos como formaletas, cajas de empaques, palillos de fósforo y mangos de helados y paletas.