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12 de Dec de 2019

Cultura

La masonería sobrevive en Cuba

Con un papel crucial en las luchas independentistas de Cuba y la filiación de sus grandes próceres, la masonería sobrevive en la isla en pleno sig...

La masonería sobrevive en Cuba

Con un papel crucial en las luchas independentistas de Cuba y la filiación de sus grandes próceres, la masonería sobrevive en la isla en pleno siglo XXI con el reto de atraer nuevas generaciones y renovar la misión de esa institución fraternal secreta, que ha cumplido 158 años de historia en el país.

En la actualidad, hay en Cuba alrededor de 27,200 masones repartidos en 320 logias en toda la isla, donde todos los municipios tienen al menos una de ellas, con lo que ‘la masonería está presente en cada rincón del país', indicó a Efe el diputado gran maestro de la Gran Logia de Cuba, Ernesto Zamora.

La cifra refleja una paulatina recuperación pero con altibajos: de los 34,600 masones que había en Cuba antes de la Revolución, en los años posteriores quedaron sólo 13,200, ya que muchos huyeron del país por temor a ser perseguidos por pertenecer a esa sociedad secreta que escondía poderío económico.

No obstante, en la actualidad, Zamora —candidato a Gran Maestro de la Gran Logia de Cuba para el próximo año— asegura que existe una relación ‘cordial y respetuosa' entre la institución masónica y los órganos del Estado, a través de la Oficina de Asuntos Religiosos del Partido Comunista de Cuba.

Zamora defiende que la misión fundamental de la masonería es ‘disipar la ignorancia, combatir el vicio e inspirar el amor por la humanidad', valores que no colisionan con la política, porque la institución tiene por norma no inmiscuirse en esos asuntos y ‘respetar gobierno y el sistema en el que se encuentran'.

Sin embargo hace siglo y medio, cuando la masonería llegó a Cuba, las logias eran más que instituciones filantrópicas y fraternales: fueron foros políticos que difundieron el tríptico de ‘libertad, igualdad y fraternidad' de la Revolución Francesa e impulsaron una acción política en ese sentido.

‘Si persiguen la masonería, están persiguiendo la historia de Cuba', apuntó Zamora, ya que los grandes próceres independentistas de la isla como Carlos Manuel de Céspedes —el padre de la patria—, Máximo Gómez o Antonio Maceo pertenecieron a la institución y fue en ella donde se forjaron como luchadores por la independencia de España.