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25 de Oct de 2020

Cultura

Lo autóctono, un regalo que pasa de madres a hijos

A pesar de haberse criado en un ambiente rural y poblado de problemas sociales, Alexander Frías se ha aferrado al amor materno y a su pasión por el folclor. Esto le ha permitido superar los obstáculos

Jorge Alexander Frías Gonzáles es un joven lleno de cultura, pasión y educación por lo que hace. Con solo 17 años, se plantea un futuro en donde los sueños tienen que dejar de ser quimera para convertirse en realidad.

Una historia que transciende las barreras de las dificultades. Y es que cuando amamos lo que hacemos nada es impedimento. Que el apoyo de la familia es fundamental en cada decisión que tomamos, que la mejor recompensa es ayudar a otros a desarrollar una pasión escondida. Todo esto es cierto.

‘Cuando las cosas son cuando uno las quiere hacer y no te generen ninguna ganancia, muy pocas personas lo realizan'.

JORGE ALEXANDER FRÍAS GONZALES

INSTRUCTOR DE CONJUNTO TÍPICO

Alexander es un chico como cualquier otro, con tan solo 17 años de edad y proveniente de las Praderas de San Lorenzo, en el Corregimiento de Caimitillo, en Panamá Norte, un lugar en donde los recursos escasean y los problemas sociales están a la orden del día. Pero lo que se diferencia a los demás fue su educación inculcada por su madre, quien lo cataloga como un ejemplo a seguir y uno de sus mayores motores en su vida.

La pasión por el folclore fue cultivada por su madre, la señora Yelitza Gonzáles, quien de joven cantaba en tamboritos, y por su abuela la señora Sixta San Morano, mejor conocida como ‘matita', quien se dedica actualmente a la confección de polleras.

FOLCLORISTA PRECOZ

Estas influencias folclóricas hicieron que desde muy pequeño a Alexander le gustara todo lo relacionado a lo típico de nuestro país. A la edad de 5 años, ingresa a su primer conjunto típico. Es aquí en donde conoce a su primera instructora, quien le enseña las primeras piezas folclóricas.

Su infancia estuvo siempre rodeada del folclore, de la pertenencia a un conjunto típico. Al ser testigo de la pasión de su hijo intentó realizar los esfuerzos que fueron requeridos, para que el infante disfrutara de aquello que más le gustaba: bailar.

RITMO Y DOCENCIA

Durante 10 años Alexander ha enseñado en un conjunto típico. Fue una idea que surgió de la necesidad, de los aprietos económicos de su madre, quien no tenía dinero para pagar a un instructor. Es entonces que conoce al señor Edigio Becerra, quien le enseña al pequeño Alexander, de 9 años, los significados de las canciones.

RECORRIDO FOLCLÓRICO

Estos algunos de los eventos feriales y artísticos en los que Jorge Alexander Frías González ha participado.

TORITO GUAPO

Con este nombre se realizó el primer festival que nace en 1964 como un homenaje al toro que se lidiaba alegóricamente con unos cuernos y un armazón de cañas y bejucos.

FESTIVA DE LA MEJORANA

Este evento se realiza en el pueblo de Guararé y es la más importante cita del folclore de la República de Panamá. Es un espectáculo donde delegaciones de todo el país hacen muestras de sus bailes y expresiones musicales autóctonas.

FERIA INTERNACIONAL DE AZUERO

Durante 55 años ha sido la principal vitrina comercial, ganadera, agrícola y artesanal de la región azuerense.

FERIA DE LA CHORRERA

Llega a su edición número 56. Del 25 de enero al 5 de febrero, la feria es una vitrina para industrias, negocios de bienes raíces y la cultura panameña.

FESTIVAL DEL MANITO OCUEÑO

Es un festival folklórico de Panamá. Se realiza la segunda semana de cada mes de agosto. Su nombre peculiar surge como una característica de los ocueños, que acostumbran a saludarse de mano diciendo ‘Ta' la Manito'.

Las lecciones se realizaron sin ningún costo y en un área rural, con problemas sociales. En las Praderas de San Lorenzo, en Caimitillo, un lugar que no cuenta con áreas recreativas y donde no se realizan eventos culturales. Ahí Alexander trata de llevar, a través del folclore, un mensaje de prevención a los jóvenes.

Para Alexander lo más bonito de ser instructor es el cariño de los niños y de sus padres al momento de dar las clases. También cuando se encuentran a su profesor en la calle y lo saludan con cariño. Son pequeñas cosas, pero que encierra un enorme significado. ‘Cuando las cosas son cuando uno las quiere hacer y no te generen ninguna ganancia muy pocas personas las realizan', resalta Alexander.

Es un gran admirador de Manuel Fernández Zárate. Lo cataloga por todos los legados folclóricos que dejó, además de una vida consagrada a la investigación folclórica, en la que ha buscado respuestas a preguntas como la historia de la pollera, su historia. Además, siente que lastimosamente se están empezando a perder muchos aspectos que los panameños no viven con sentimiento o como algo propio, como es el caso de la cultura.

IMPULSO MATERNO

El 2018 estará lleno de muchos esfuerzos y logros. Alexander tiene proyectado graduarse de sexto año. Ya escogió cuál será su carrera universitaria: Trabajo Social y Desarrollo Humano. ‘Es una profesión que me gusta. Ligada con el folclore, siento que me puede ayudar a realizar grandes cosas'.

Alexander está consciente de que el apoyo de su madre siempre fue crucial, ‘ya que ir de la mano juntos ha representado un esfuerzo que ha costado mucho'. Juntos se aventuraron en esta travesía.

Su progenitora resalta que él es su mayor orgullo. ‘El lo sabe y siempre se lo digo, además, le menciona que el límite de una persona es uno mismo. Todo lo que quieras lograr para ti es propio y una decisión de uno mismo. Siempre estaré ahí para el momento que lo necesite, para llorar y reír', comenta su madre.

‘Como un hijo de 17 años él ha madurado mucho, esto hace que él piense que lo sabe todo y tome decisiones'. Es un miedo que ella siente, porque por más maduro que sea su hijo continúa siendo un adolescente, igual que muchos otros, por lo que se puede equivocar.

El mensaje que ella siempre le da es que ‘todo tiene su tiempo, su momento y un porqué'. Esto siempre queda en la mente de Alexander y le permite dejar que las cosas tomen su curso, para aprovechar las oportunidades que se les presentan.

EL APEGO A LAS MELODÍAS Y A LAS LETRAS

Alexander encuentra placer en la música, la escritura y la lectura. Son actividades que se manifiestan en su libro favorito: ‘El Zarco', del autor mexicano Ignacio Manuel Altamirano.

La historia se basa en los años 1861-62, donde se narra la vida de Manuela, que vive con su madre viuda y es cortejada por Nicolás, a quien desprecia por su aspecto indígena. Ella se enamora de un zarco -que para esos tiempos era considerado un maleante-. Llevada por la pasión que sentía se fuga con él. Pero al vivir juntos, ella se da de cuenta del estilo de vida que el zarco tiene y arrepentida por la decisión vuelve a sentir atracción por Nicolás. Ambos se casan y en el mismo día el zarco es atrapado por las autoridades y es asesinado. Al enterarse de lo ocurrido Manuela enloquece y muere al pie del árbol donde está colgado el zarco. El mensaje que el libro dejó a Alexander es que las apariencias engañan.

Esta lección siempre la tiene en cuenta a la hora de conocer a las personas, ya que es un chico que sabe que nadie merece ser juzgado sin ser conocido de verdad.