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Solo 3% de los alumnos en colegios particulares alcanza nivel más alto de PISA
- 26/01/2026 00:00
Mientras el Ministerio de Educación (Meduca) trabaja en el diseño de una nueva Ley Orgánica de Educación, expertos internacionales se reunieron en el Parlamento Latinoamericano y Caribeño (Parlatino) para compartir experiencias y analizar la realidad panameña. El diagnóstico revela uno de los países con mayor inequidad del continente, jóvenes con retraso en el crecimiento por falta de alimentación, resultados académicos por debajo de la media de países con menores ingresos que nosotros y la realidad de que no es suficiente asignar a la educación, se necesita mejorar la gestión.
“No nos convoca un evento más, nos convoca la responsabilidad de saldar una deuda histórica mediante el inicio del análisis para una nueva ley orgánica de educación”, manifestó Jorge Bloise, presidente de la Comisión de Educación, Cultura y Deporte de la Asamblea Nacional. “Ambos órganos del Estado compartimos un diagnóstico alarmante, la educación de Panamá atraviesa algunas crisis sistemáticas en temas de calidad, equidad, gestión, inversión, que ya no pueden ser ignoradas. Mantenemos una brecha de inequidad tal que un niño en la comarca alcance en promedio cuatro años menos de escolaridad que uno en la ciudad, y eso no es poca cosa. El 20% más pobre de nuestro país alcanza en promedio cinco años de escolaridad, el 20% más rico, catorce años de escolaridad”, detalló.
Para Bloise, hay objetivos concretos hacia los que se tiene que trabajar. Entre ellos garantizar la escolaridad completa, profesionalizar la carrera docente, perfeccionar la gestión administrativa y asegurar que la inversión no dependa de turnos políticos, sino de un mandato constitucional. “Nos preceden los diálogos que carecían fuerza de ley, pero ustedes saben hoy que juntos con la voluntad que tenemos podemos hacer que esta vez sea diferente”, concluyó.
La inequidad está relacionada con quiénes hacen las leyes, de acuerdo a Javier González director del Laboratorio de Investigación e Innovación en Educación para América Latina y el Caribe (SUMMA).
“En sociedades desiguales, los parlamentos, generalmente, están constituidos por gente de los más pudientes, del quintil más rico, y, por lo tanto, los que legislan, a veces legislan pensando en su contexto, un tema sociológico que se llama anclaje,” explicó González. Advirtió que aún la élite privilegiada está por debajo de los estándares esperados. “En el caso de Panamá, apenas un 3% de esos alumnos de los colegios particulares panameños, que son una excepción, logran el nivel más alto de PISA, mientras que países como Costa Rica, vecino, más del 30%, y países como Brasil, más del 40%. Es decir, la elite intelectual panameña logra un décimo de lo que logra la elite costarricense, y logra un 5% de lo que logran la misma elite brasileña,” puntualizó.
Lamentó que un país con uno de los mayores PIB per cápita de América Latina tenga escuelas en mal estado y sea uno de los 5 países latinoamericanos con el mayor porcentaje de niños menores de 5 años con retraso en el crecimiento, superado solo por Honduras, Haití, Ecuador y Guatemala.
Uno de los principales instrumentos para medir la educación en un país es la prueba PISA. Durante el foro en el Parlatino, el creador de esta prueba Andreas Schleicher, hizo un análisis de la realidad panameña.
“Aquí se puede ver que todavía hay una gran cantidad de jóvenes en Panamá de los 15 años que no alcanzan el nivel de base de la literatura, y de matemáticas en la sesión de PISA global. Ahora, ¿cuántos de ellos pueden leer en un lugar técnico? En el mundo en el que vivimos eso ya no es suficiente. Vivimos en este mundo de chat GPT. Necesitas navegar, gestionar la complejidad y distinguir la opinión factual. La literatura ya no se trata solo de extraer información simple, se trata de construir conocimientos de maneras significativas. Y se puede ver que en esos tiempos la mayoría de los jóvenes de los 15 años en Panamá no alcanzan ese nivel”, apuntó Shleiche, quien también es director de Educación y Competencia en Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE).
El experto comentó que la desigualdad económica no tiene que ser sinónimo de diferencias en los resultados académicos. Para ello, utilizó como ejemplo Macao, dónde los niños de bajos recursos tienen casi los mismos resultados que los niños ricos de Suiza, de acuerdo a cifras PISA. “No es tan diferente de Panamá. Este es un sistema educativo donde muchos jóvenes vienen de barrios muy pobres y también de barrios socialmente difíciles. Muchos niños crecen sin que los padres estén presentes durante el día. La escuela tiene que atender muchas necesidades sociales también. Y lo hacen muy bien, incluso los niños de los barrios pobres hacen igual que los niños de los baños privilegiados en otros países”, apuntó.
Las cifras PISA también revelan que no basta con invertir en educación, la gestión es fundamental. “Los Estados Unidos gastan 10 veces más por estudiante que Vietnam. Pero cuando miras los resultados, Vietnam iguala lo mejor de los Estados Unidos con mucho menos recursos. Y eso realmente nos dice que el dinero no es todo”, concluyó.