23 de Feb de 2020

Cultura

La pollera y su cambio ‘drástico'

Expertos y entusiastas de la confección del traje típico debatieron sobre su origen, evolución y tradición

Recientemente, se realizó un debate sobre la tradición versus evolución de la pollera, con la participación de folkloristas, amantes y conocedores de lo panameño: Lupita De León, Esther Pérez, Marilyn del Rosario, Krishna Camarena, Aris Acosta, Fidel Guerra, Gabriela de Garrido y Rolando Domingo.

Las indumentarias siguen cambiando con el pasar de los años. En ocasiones se toman muchas estilizaciones cuyo uso puede resultar altamente estético, pero cuyo uso dista mucho de lo tradicional o acostumbrado. Por eso se decidió organizar el debate con personas que han crecido con estas tradiciones, pero que también son partidarias de la evolución.

‘Lo más importante es que la mujer panameña, en general, debe manejar sus indumentarias y aprender', señala Pérez, de amigas del folclore. El empoderamiento de la mujer en el traje típico debe ser importante. Se debe tener como referencia a la tradición.

En los años cincuenta, la tendencia era confeccionar polleras delicadas, con poca variación de colores, menos joyería y tembleques. Dependiendo de la provincia, se utilizaban sombreros sencillos y flores naturales sobre el cabello. En cuanto al maquillaje, era muy sutil. Las mujeres resaltaban su belleza natural.

Algunos de los cambios guardan relación con los ‘mundillos', siendo una de las partes que compone la pollera. Anteriormente, el blanco era el color que predominaba en la confección. Hoy en día, son muchos los colores que abundan.

Otra transformación que se ha evidenciado es el uso y la elaboración del rebozo. La mujer lo usaba en el cuello. Era sencillo y no competía con la pollera.

La chacarita y el pañuelo eran blancos, mientras que en la actualidad son muy llamativos, añadiendo a los tembleques muy elaborados, con una nueva técnica de flores grandes. Un elemento que se ha perdido son las escamas de pecado.

Por otra parte, el enjaretado de la pollera no debe ser de colores negros, chocolates ni grises, sino más bien de colores vivos, como el rojo, azul, verde y amarillo.

‘Creo que si tiene que haber parámetros y si tiene que haber límites, ¿dónde se puede lograr eso? En los concursos de pollera, ¿por qué los jurados les dan el galardón máximo? Si la pollera tiene defectos ante los ojos de la faz nacional, entonces ahí está el problema', enfatizó Gabriela de Garrido, amante de esta indumentaria típica.

Hablar de las indumentarias de Panamá tiende a ser un asunto un poco complicado. Se cuenta con una gran diversidad, dependiendo de la región. Cada una cuenta con su propia tradición relacionada con su uso. Esto no significa que los trajes típicos estén exentos de modificaciones.

Al concluir el evento, la profesora Krishna hizo énfasis en las diferencias entre innovación, tradición y evolución. Comenta que ‘una innovación es el tamaño con que se estén haciendo los tembleques, el tamaño en que se estén haciendo determinadas labores, eso ya es un cambio drástico'.