03 de Oct de 2022

Cultura

Brasil abre la primera tienda de muñecas negras

La iniciativa busca promover la diversidad

Brasil, país cuya población negra o mulata abarca más del 50 % y donde existe un notorio racismo, cuenta ahora con la primera tienda de muñecas exclusivamente negras del todo el país.

El objetivo es simple: trabajar por una transformación social a partir de un juguete tan emblemático y tradicional como lo es una muñeca y con la historia negra como base.

EN CIFRAS

En 2001, el Congreso brasileño aprobó una propuesta para que los fabricantes de juguetes aumentaran la oferta de muñecas negras. No obstante, las cifras son poco alentadoras. Solo el 7% de las muñecas fabricadas en Brasil son negras, un 4% más que el registrado en 2016, cuando se hizo la primera investigación.

Inspirada en su raza y en la lucha que sus antepasados dieron por la libertad y la igualdad, Jaciana Melquiades quiso dar vida a un negocio que tuviera un impacto social y que ofreciera soluciones a problemas que afectan principalmente a la población periférica de bajos ingresos.

Ubicada en el centro de Río, en el mercado de ‘Saara', una de las zonas comerciales más movidas de la ciudad, ‘Era uma vez o mundo' se muestra pequeña, sencilla y sin alguna pretensión diferente a la de cumplir un sueño: ser un espacio para promover la igualdad y en el que los niños de raza negra se sientan identificados.

No obstante, muchos no lo ven así. A los aplausos que le han llovido a la iniciativa, se han sumado críticas que califican a la tienda de ‘racista' y de ser un espacio que en vez de promover la igualdad, fomenta la discriminación de ‘negros a blancos'.

‘Algo que está completamente errado y fuera de sí', explicó a Efe su creadora, Jaciana Melquiades, una joven de 35 años que en su infancia nunca pudo jugar con una muñeca negra porque no la encontró en el mercado.

Al ver que la discriminación era tan fuerte en los adultos, Jaciana pensó que el tema tenía que tratarse desde la base: la infancia. Ese fue el inicio.

Comenzó entonces a llevar talleres de concienciación a las escuelas y en medio de su trabajo encontró en las muñecas un emprendimiento.

‘Empecé a crear cosas para los talleres, para el trabajo en la universidad y en el municipio. Empecé a vender sin pretensión, solo por encargo. En 2013 monté una página web para vender por internet y en 2017 ya me metí de lleno en el proyecto', explicó Jaciana.

Un estudio de la ONG Avante, divulgado el año pasado, concluyó que solo el 7% de las muñecas fabricadas en Brasil son negras, un 4% más que el registrado en 2016, cuando se hizo la primera investigación.