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20 de May de 2022

Cultura

Integridad, la ruta de la ética y la congruencia

De los valores decimos que son universales así como el lenguaje no verbal; son producto de la experiencia del ser humano y acordamos que deberíamos regirnos por ellos

¿Conoce usted la relación que existe entre sus valores, creencias y comportamientos? Quizá usted necesite hacer una pausa y definir estos tres factores. Hágalo, lo invito.

Hagamos un viaje en el tiempo y platiquemos con Aristóteles sobre estos conceptos; para él eran la clave de la vida y, como bien decía: ‘Es más valiente el que conquista sus emociones que aquel que conquista a sus enemigos, ya que la victoria más dura es la victoria sobre uno mismo'.

De los valores decimos que son universales, así como el lenguaje no verbal; son producto de la experiencia del ser humano y acordamos que deberíamos regirnos por ellos. Algunos de ellos, como la valentía, honestidad, respeto e integridad, moldean lo que somos y seremos a futuro.

Meditando con un café junto a mis padres, coincidimos en que al haber una crisis familiar como nunca se había visto, hay una crisis de valores y este no es un problema de país, región, cultura, credo o idioma; es un problema global.

Nuestros comportamientos deberían estar alineados con nuestras creencias. ¿Considera usted que vive su vida en función de sus valores y creencias? Cuando hay integridad, nuestras acciones están en sintonía con los valores, con el lenguaje no verbal y principios que afirmamos mantener. Lo he dicho en mis talleres: ‘El cuerpo no le miente al cuerpo' y cuando lo digo no sólo me refiero al lenguaje no verbal, sino a la vida misma, a los valores y emociones. El ser humano sabe lo que hace y su consciencia se encarga de recordárselo.

La integridad es una de las cualidades más importantes que podemos fomentar y que mejorará todos los aspectos de nuestra vida. Sin integridad es casi imposible tener una vida feliz y exitosa.

Aunque la integridad es un aspecto vital de las sociedades y culturas también es una de las palabras más mal entendidas. Escuchamos la palabra ‘integridad' casi a diario, pero no muchas personas se toman el tiempo para pensar en ella.

La integridad es una virtud basada en el comportamiento que cualquier persona puede desarrollar con el tiempo. Puede elegir mostrar más integridad en su vida siguiendo sus convicciones morales o éticas y haciendo lo correcto en todas las circunstancias.

Bob Marley decía que la grandeza de un hombre no se mide por las riquezas que adquiere, sino por su integridad y su habilidad de afectar positivamente aquellos que le rodean.

Independientemente de la carrera que se curse, he visto cómo el ser humano traiciona constantemente sus valores, creencias, emociones e integridad por estatus, dinero o para sacarle provecho a una situación que, convenientemente, sólo será beneficiosa para él o ella, sin importar las consecuencias de sus actos, sin importar si afectan o no significativamente a quien le rodea, esto incluye familia, amigos o nación.

Algunos quieren traspasar su grado de responsabilidad y falta de integridad o valores a los millennials , babyboomers , ‘generación X, Y o Z', pero la realidad es que la sociedad está enferma del ‘yoísmo': primero yo, luego yo y después yo, sin importar de qué generación sean, y la nueva filosofía de vida es que si eso no me afecta, no es conmigo y simplemente me hago de la vista gorda; sin embargo, por aparentar lo que no somos ante gente a la que no le importamos, traicionamos nuestras más sagradas creencias, emociones y razón, para luego estar criticando al otro.

He leído una gran cantidad de libros que hablan sobre cómo descubrir un mentira y recientemente, me he dedicado a leer dos en particular y más profundos aún: La Psicología de la Mentira , por José María Martínez Selva; y La Vida Secreta del Cerebro por Lisa Feldman, en ambos se llega a una conclusión clara, No vale la pena vivir una vida llena de engaños, más aún cuando está probado que quien vive su vida con integridad no tiene nada que temer, ya que no tiene nada que ocultar. Con integridad, hará lo correcto y de esta forma no se sentirá culpable.

Todavía no entiendo cómo hay personas que creen que ser deshonesto es la única forma de salir adelante y para rematar, critican duramente a todo aquel que vive su vida bajo el paraguas de la honestidad, la asertividad y, sobre todo, la integridad. Dan la espalda a todo aquel que no piense como ellos porque ‘no juegan vivo' … porque sí, tristemente el ‘juega vivo' de las sociedades, en muchos aspectos, es una conducta que favorece al deshonesto y si se tiene consciencia, emocionalmente lo va a consumir aunque no lo sienta.

Es cierto que la integridad por sí sola no lo convertirá en un líder, pero sin integridad nunca será uno. La verdadera integridad consiste en hacer lo correcto, aún sabiendo que nadie sabrá si lo hizo o no.