Temas Especiales

10 de Aug de 2020

Cultura

Industrias creativas y artísticas, pasos seguros hacia la reapertura

Un conversatorio sobre las implicaciones y perpectivas de la reapertura en el sector cultural y artístico dio a conocer los pasos necesarios hacia ese objetivo

Industrias creativas y artísticas, pasos seguros hacia la reaperturaShutterstock

La invitación la hizo la plataforma Open Arts, aliada estratégico de MiCultura que está llevando a cabo una investigación sobre lienamientos de bioseguridad para el sector cultural, como un aporte por parte de los gestores culturales y ciudadanos interesados en ofrecer propuestas que faciliten la apertura de dicho sector.

“Así como otros gremios han hecho sus aportes para facilitar la reapertura de sus actividades, Open Arts quiere participar como facilitador y servir como un vehículo para impulsar la participación de trabajadores de la cultura”, explica Lyann Leguisamo, directora ejecutiva de la plataforma Open Arts.

Accediendo a https://bit.ly/bioseguridadcultura usted puede revisar los documentos que han sido aportado para poder establecer unas guías prácticas para el sector que permitan que los emprendedores culturales puedan elaborar los protocolos específicos para cada uno de sus negocios y actividades.

La otra cosa es ayudarlos a hacerlo bien, porque al final lo que sí es nuestra responsabilidad es lograr que una vez se dé la apertura de nuestro bloque, nuestros sectores, no nos vayan a cerrar.
GEASEMINE QUESADA
MICULTURA

Las normas están establecidas a través de decretos y leyes establecido pro en Ministerio de Salud (Minsa) y el Ministerio de Trabajo (Mitradel), pero es compromiso de cada empresa el establecer sus respectivos protocolos de bioseguridad que ofrezcan la seguridad y confianza de que no habrá peligro de contagio, llegado el momento de la reapertura.

En el caso de las industrias culturales, artísticas y creativas, la situación se complica en este punto, porque se trata de actividades tanto diversas como complejas, por lo que MiCultura decidió elaborar unas guías que faciliten la labor a los trabajadores de la cultura.

“No existe una obligación legal o jurídica, lo estamos viendo como un compromiso con el sector. Sabiendo que al existir un costo adicional para buscar una persona idónea para que les ayude a hacer estos protocolos y lineamientos, estamos coordinando con el Minsa poder hacer una guía para que quien no quiera, no tenga que hacer un gasto adicional, sino que parta desde un marco de referencia”, explicó Geasemine Quezada, asesora de MiCultura, experta en prevención de riesgos industriales y y salud ocupacional. “Tomando como base los requisitos del Minsa y del Mitradel, se generarán guías para la creación de protocolos de los diferentes sectores culturales, que son muy diversos. La idea es hacer algo genérico de manera que cada quien pueda adaptarlo a sus condiciones”, agrega la ingeniera.

El conversatorio partió con la necesidad de establecer una clara diferencia entre lineamientos, protocolos, guías y normas; términos que suelen confundirse entre sí y que han generado una confusión con respecto a las necesidades de cada uno de los involucrados.

Los lineamientos explican a grandes rasgos qué es lo que tienes que hacer.; una idea muy generalizada.

Mientras que un protocolo da en detalle los pasos a seguir para generar un documento. Las guías son un instructivo de trabajo que va al detalle específico para un tema y las normas contienen elementos técnicos y su efectividad y eficiencia deben ser probadas a través de consensos.

Las guías proporcionadas por MiCultura, facilitarán el establecimiento de protocolos, por cada una de las empresas o iniciativas culturales, que deben tomar en cuenta lineamientos y normas establecidas por el Minsa y Mitradel.

Los responsables de generar estos protocolos son los miembros del comité de salud que debe existir en cada empresa. Destacó la ingeniera que estos comités están amparados bajo una ley que data de 2011

“Todas las empresas responsables deberían tener el comité desde 2011. Aunque se trate de una empresa pequeña debes tener un comité de salud y de prevención e higiene ocupacional porque deberíamos poder identificar en nuestras oficinas cuales son los riesgos a los que estamos expuestos”, dice. Al no estar establecidos los comités y hacerse presentes con el covid-19, los riesgos biológicos, hubo que actuar de apuro.

“La salud y seguridad ocupacional de los artistas está contemplada desde 1980 por la Unesco. Hoy tenemos la oportunidad de revisar las condiciones en las que los artistas están trabajando , condiciones que ofrecen los gestores y demás. Es un momento clave para revisar todas esas cosas relacionadas a los espacios, a las actividades, par ala salud de los artistas, de los intérpretes, de todas las personas que están trabajando dentro de nuestras actividades”, afirma Leguisamo.

Una realidad es que la mayoría de las empresas culturales, creativas son pequeñas por lo que no están obligadas a contar con una persona con conocimientos de salud ocupacional y para una persona que no está familiarizada con esta información técnica el establecimiento de los protocolos puede ser abrumador.

Y es que las industrias culturales y artísticas suponen un reto mucho mayor al de cualquier otra empresa, pues hay que tomar en cuenta que el área de trabajo sea segura tanto para los trabajadores como para el público y deben tomar en cuenta una comunicación abierta y efectiva para que ese público tenga toda la confianza de asistir a al espacio, seguro de que se ha cumplido con todo lo establecido para que no haya contagios.

Otro elemento que complica el panorama es que en este sector, la informalidad es alta. “Se trabaja con muchos free lancers, pero “el hecho de no formalizarse no quita la responsabilidad de seguir medidas de seguridad. Si llego al lugar donde me contratan el lugar debe tener protocolo y yo me debo acoger a los protocolos del lugar”, detalla Quezada.

Por ello se hace primordial comprender los momentos dentro de la actividad cultural para minimizar cualquier posibilidad de contagio, tenerlas presentes al momento de desarrollar los protocolos para que todo marche como debe, porque si el público no se siente seguro, no va a querer asistir a las actividades.

Los retos que debe cumplir el sector están representados en tres olas, de acuerdo con Quesada: el primero de ellos, salvar vidas. “Que la menor cantidad de personas se vean afectadas por la situación sanitaria”. La segunda de ellas es una respuesta táctica en la apertura que permita “recibir clientes sin que la empresa se convierta en foco de contagio”. La tercera ola es la estrategia a largo plazo que permita “reinventar el negocio con nuevas herramientas, porque hay que producir y vivir de los que se produce”.

“El sector tiene que entender que nosotros estamos viendo como responsabilidad, cómo protegemos al sector para que abramos de manera responsable y no tengamos que cerrar a las pocas semanas como ha ocurrido en otros países, ni que ninguno de nuestros sectores genere un foco de contagios porque al final eso traería consecuencias peores”, explica Quesada.

También hay que estar conscientes de que ninguna medida es infalible, “esto es inédito para todo el mundo, y las nuestras son las mejores intenciones de apoyar al sector. Sabemos que esto incurriría en un gasto adicional o en un estrés y sobretrabajo para las personas que están a cargo del negocio o del emprendimiento cultural, entonces nuestra visión es servir como apoyo para que nuestro sector tenga al menos una guía adaptada a su realidad”, insiste la experta.

Las guías en las que se trabaja tienen el objeto de servir de apoyo a la industria, pero aclara Quesada, no son decretos ni resoluciones.

“El compromiso es de cada ciudadano, emprendedor o gestor cultural. Cada propietario de negocio debe establecer sus comités de salud, y adecuar la información en protocolos precisos para lograr el sello de Panamá saludable”, explica la ingeniera.

Información disponible

Open Arts cuenta con un importante levantamiento de información del sector cultural y tienen la facilidad de que a través de su plataforma online es posible la interacción. “En nuestra página, relativamente nueva, lograr esa interacción nos llevaría más tiempo por lo que decidimos agilizar el proceso a través de ellos”, explica Quesada. La idea es hacer una consulta, lo que queremos es que la gente se sienta en confianza de opinar y aportar nuevas posibilidades”, agrega.

MiCultura ha adelantado esfuerzos de recabar información similar de países que han superado algunas etapas de la pandemia y han desarrollado una documentación que pueda aportar información. “Muchas de las referencias que estamos utilizando son de España, pero si hay alguien que tiene información que pueda servir y que nosotros podamos confirmar y luego validar, con el Minsa, entonces bienvenido sea. La idea es que la gente del sector cultural se sienta incluido en lo que se está trabajando y que vea la información que se va a ir generando. La idea es ir publicando poco a poco lo que vamos desarrrollando”, dice Quesada.

Actualmente MiCultura coordina con el Minsa el primer borrador, que podrá ser comentado por el público. La idea es haber completado el trabajo al menos “unas dos semanas antes de la apertura del sector – fecha que aun no se ha definido- para que haya tiempo de ver lo que se requiere y adaptarse.

También estará disponibles otros documentos relacionados como tablas genéricas que se puedan utilizar para la bitácora de los trabajadores y una lista de lineamientos que debe tomar la empresa para calificar para el sello Panamá Saludable. “La otra cosa es ayudarlos a hacerlo bien, porque al final lo que sí es nuestra responsabilidad es lograr que una vez se dé la apertura de nuestro bloque, nuestros sectores, no nos vayan a cerrar. Es una responsabilidad nuestra de que no vayamos ni a ser un foco de contagio ni a tener las consecuencias negativas de lo que eso haría a la imagen de nuestro sector. Nosotros dependemos del público, tenemos que lograr esa confianza para que la gente se sienta segura”, concluye.