25 de Sep de 2021

Cultura

Cinco maneras de generar influencia con autenticidad

El propósito de seducir no es alterar la percepción de otros sobre nosotros con trucos de corto plazo, sino más bien permitirnos descubrir el tipo de persona en la que nos podemos convertir al ser líderes

Seducir es influir, esto demanda liderazgo.Pexels

Cuando inicié mi carrera profesional como profesor corporativo de inglés, utilizaba pantalones rotos y zapatos desgastados Converse para mantenerme auténtico en este nuevo mundo en el que me encontraba. Con 22 años pensaba que ser “yo mismo” era mantener mi esencia.

No quería renunciar al rebelde que había en mí, hasta que me prohibieron vestir como me diera la gana. Me obligaron a usar pantalón, la camisa de la compañía y zapatos acordes.

Si quería ser de influencia en el salón de clases frente a gerentes de compañías transnacionales, debía vestirme como un líder empresarial, no como “yo mismo”.

Seducir es generar influencia sobre quien nos escucha.

En muchas ocasiones debemos acceder a una versión desconocida de nosotros que al principio resistiremos. Pero hablar, pensar y actuar de acuerdo con el tipo de persona o auditorio que buscamos impactar, no es falsedad, es madurez y estrategia.

Estas son cinco maneras de persuadir, influir y seducir a cualquier persona, en cualquier lugar, sin perder nuestra autenticidad.

Lo que vestimos importa:

Las personas nos tratarán de acuerdo con su percepción inicial de nosotros. Esta inicia por la vista. Vístete para una primera impresión maravillosa tanto en el amor como en los negocios.

Estar en forma:

Una buena condición física habla por ti. Las personas tienden a prestarle más atención a alguien con un cuerpo entrenado. No tienes que tener abdominales de piedra, pero sí debemos hacer lo posible por alcanzar nuestro porcentaje de grasa ideal.

Hacer más preguntas:

Quien hace la pregunta controla la conversación. No seas el tipo de persona que solo responda, esta es la actitud de un seguidor. Lidera. Sé tú quien inicie, mantenga y detenga el tópico. Un líder seduce con preguntas que muevan la plática hacia adelante.

Esconder el teléfono:

No hay nada menos sexy durante una conversación que alguien sacando su teléfono para distraerse en una red social. Esto es de novatos. Seducir, influir y persuadir demanda toda tu atención hacia las personas a conquistar.

Mantener el contacto visual:

No te quedes viendo a la persona como un asesino en serie en busca de su próxima víctima, Mueve tus ojos cada cinco segundos a un lado para luego regresar al punto de origen. Debes darle espacio a la persona que intentas seducir, no la arrincones con tu mirada.

Ser auténticos demanda intención. Por mucho tiempo, las personas han cultivado una vana idea sobre su personalidad por seguir los consejos de alguien que aún no había madurado.

El propósito de seducir no es alterar la percepción de otros sobre nosotros con trucos de corto plazo, sino más bien permitirnos descubrir el tipo de persona en la que nos podemos convertir al ser el líder en la habitación, no el seguidor. Seducir es influir, esto demanda liderazgo.