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15 de Oct de 2019

Curiosidades

Veinte años de la segunda mayor tragedia en la historia de los regatistas en el mundo

De 115 embarcaciones que partieron de Sydney a las 13:00 (hora local) del 26 de diciembre solo 44 llegaron a meta de Hobart (Tasmania); el último, el 31 de diciembre

A las 15:00 horas de mañana 27 de diciembre se cumplirán los 20 años de la segunda mayor tragedia en la historia de la vela mundial de alta competición que se produjo al inicio de la segunda jornada de la 54ª edición de la Rolex Sydney Hobart y que se saldó con la muerte de seis regatistas que participaban en la regata.

Además, cinco embarcaciones se hundieron y siete fueron abandonadas, 55 tripulantes fueron rescatados en la mayor operación de búsqueda y rescate marítimo jamás vista en tiempos de paz en Australia y que puso incluso en riesgo la vida de las tripulaciones de los 35 helicópteros y 27 barcos de la Marina Real Australiana, junto a otros civiles, que intervinieron en ella.

De 115 embarcaciones que partieron de Sydney a las 13:00 (hora local) del 26 de diciembre solo 44 llegaron a meta de Hobart (Tasmania); el último, el 31 de diciembre.

Solo una tragedia en la vela de alta competición ha sido más grave. En la Fasnet Race de 1979, cuando entre el 13 y 14 de agosto una gran tormenta, con vientos de hasta 100 km/h, arrasó la flota participante con la muerte de 15 regatistas, cinco barcos hundidos, 75 volcados y 24 abandonados

En cuanto a la Sydney Hobart, la tragedia se inició a primera hora de la mañana del 27 de diciembre de 1998, cuando los primeros barcos llegaron al temible estrecho de Bass (entre Australia y Tasmania) comenzaron a encontrar vientos de más de 40 nudos (75km/h). A medida que avanzaba la jornada una gran borrasca afectó a la costa sudoriental de Australia con una gran tormenta, provocando incluso nevadas, algo inusual a mediados de verano (en diciembre es verano en el hemisferio sur).

Esa fuerte borrasca se convirtió en una tormenta excepcional en el mar con vientos de 65 a 80 nudos (120 a 150 km/h), con olas de hasta 15 metros.

las víctimas mortales fueron los regatistas Phillip Charles Skeggs y Bruce Raymond Guy (Business Post Naiad); Glyn Charles (Sword of Orion), el 27 de diciembre y John Dean, James Lawler y Michael Bannister (Winston Churchill), el 28 de diciembre.

En homenaje a todos ellos, a las 17:00 (hora australiana/07:00 hora española) de mañana, día 27, la flota guardará un minuto de silencio en alta mar y las radios de a bordo emitirán las mismas palabras que el entonces comodoro del Cruising Yach Club de Australia, Hugo Van Kretschmar -que compite a bordo del 'One Sails' australiano- pronunció el 1 de enero de 1999 en el emotivo homenaje a las víctimas que se realizó en Hobart (Tasmania).

Van Kretschmar dijo entonces, refiriéndose a las seis víctimas: "Os extrañaremos y os recordaremos siempre; Aprenderemos de las trágicas circunstancias de vuestros fallecimientos. Que el viaje eterno en el que os habéis embarcado ahora sea bendecido con mares tranquilos y suaves brisas. Que nunca tengáis que arreciar o cambiar una vela en la noche. Que vuestras literas siempre estén calientes y secas".

La vela australiana se vio afectada de manera traumática por la tragedia hasta el punto que nunca se ha erigido un memorial público para recordarla.

El regatista Steve Walker, quien compitió en 1998, ha señalado, "las familias (de las víctimas) han seguido adelante y es doloroso que los recuerdos vuelvan a surgir; no necesitamos hacer algo formal".

El multimillonario estadounidense Larry Ellison, propietario y patrón del 'Sayonara', ganador en tiempo real de la edición 1998, prometió que nunca más volvería a competir en la carrera. "Hoy aún pienso en ello. Fue una experiencia que cambió mi vida ".

El desastre cambió la carrera en la seguridad. En ese momento el seguimiento a un barco se realizaba por radio dos veces al día, pero desde 1999 las embarcaciones podían ya ser seguidas en línea todo el recorrido desde tierra y se implantaron nuevas reglas sobre la experiencia y entrenamiento de la tripulación, sobre el equipo de seguridad obligatorio y se cambió el sistema de previsiones meteorológicas.