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15 de Oct de 2019

Familia

El mal de los niños que lo tienen todo

A finales de 2013, un adolescente estadounidense alegó que sus malas acciones se debían al síndrome del niño rico

El mal de los niños que lo tienen todo

Al darle gusto en absolutamente todo lo que pide, porque desea que tenga lo que a usted no tuvo o por evitar una rabieta, expone a su hijo o hija a una epidemia social que, según los psicólogos, afecta la salud física y emocional de los infantes.

En 2015, Ethan Couch, de 18 años, desapareció dos años después de protagonizar titulares de prensa en Estados Unidos cuando fue sentenciado a libertad condicional por causar un accidente automovilístico que dejó cuatro muertos, mientras se encontraba en estado de embriaguez.

Couch era requerido por las autoridades, por presuntamente violar las condiciones de su libertad condicional. Las autoridades de Texas creía que su madre lo estaba ayudando. Ambos fueron detenidos en México.

Lo curioso fue que la defensa de Couch en 2013, argumentaba que él era el producto de padres acaudalados y privilegiados que nunca le pusieron límites. Un psicólogo dijo en la corte que Couch, quien tenía 16 años en ese momento, sufría de ‘afluencia' o Síndrome del niño rico.

Esta noticia que le dio la vuelta al mundo, resume lo que podrían ser las secuelas de criar hijos e hijas sin límites y dándole todo lo que piden.

¿QUÉ ES?

El síndrome del niño rico ‘no está vinculado a una clase social, si no a la actitud de los padres y madres o mejor dicho a la crianza que ellos le dan a sus hijos o hijas', afirmó la psicóloga Vielka Ramos.

Ralph Minear, profesor de pediatría de la Facultad de Medicina de Harvard, quien publicó el libro El niño que tiene de todo en exceso , presentado en Colombia por Editorial Norma; explica en sus líneas que padres y madres a falta de tiempo para sus hijos e hijas están dando excesivas cantidades de libertad, dinero, juguetes, comida, información y protección sin medir las secuelas de esto.

En esta dirección, Ramos manifestó que el ritmo de vida de muchos progenitores les obliga a buscar otros medios para mostrar afecto a sus vástagos, de manera equivocada.

‘Como no pueden pasar suficiente tiempo con ellos debido a las responsabilidades, desean demostrarles su cariño con regalos, siendo permisivos, soportando irrespetos, ignorando muchas veces que esto afecta su salud física y emocional', dijo la psicóloga.

CONSECUENCIAS DE UN MAL SOCIAL

Al pasar los años, los trastornos de conducta o alteraciones del comportamiento son una de las principales consecuencias del síndrome del niño rico o de niños criados sin reglas.

VIELKA RAMOS

‘'El síndrome del niño rico no está vinculado a una clase social, si no a la crianza que los padres les dan a sus hijos o hijas'.

‘Un niño o niña acostumbrado a recibir hasta lo que no necesita y que no tiene límites por parte de sus padres, puede convertirse en una persona rebelde y agresiva. Al cambiar de círculo, como al ingresar a la escuela o a otro grupo social y no recibir el trato acostumbrado, generará reacciones violentes y le costará mucho tolerar frustraciones', explicó Ramos.

La sobreprotección es un mal ‘con muchos tentáculos'. Una excesiva protección provoca que los hijos tengan baja autoestima y poca seguridad en sí mismo, pues pueden llegar a creerse incapaz de resolver las diversas dificultades que le presenta la vida.

Quienes obtienen lo que quieren sin el mínimo esfuerzo no saben valorar lo que tiene.

Otra secuela de darle gusto en absolutamente todo lo que pide, es que se rehusarán a los problemas en vez de tratar de enfrentarse a ellos y no asumirán las consecuencias de sus propios actos, aseguró Ramos.

Al final, agrega, serán débiles ante la presión social.

SEÑALES DEL SÍNDROME

En ocasiones, los padres y madres no se dan cuenta que debido a sus actos sus hijos pueden sufrir del síndrome de niño rico.

Estas son algunas de las conductas que alteran el bienestar de sus niños:

*Proporcionarle costosos regalos frecuentemente y fuera de las ocasiones tradicionales.

*Sus hijos tienen las últimas actualizaciones tecnológicas como consolas de juegos celulares, entre otros.

*Aún cuando siente que debe decir no, aprueba las peticiones de su hijo o hija.

*Posponer gastos familiares para poder cumplir con los caprichos de los infantes.

*Constantemente le da recompensas monetaria a sus hijos.

*El niño o niña se queja de estar aburrido y no tener nada que hacer a pesar de tener un cuarto lleno de juegos.

¿CÓMO EVITARLO?

‘Desde pequeños hay que enseñarles el valor de los bienes, creo que lo más importante es involucrarlos, acorde con su edad, en la vida real. Darles deberes, como recoger sus zapatos, su ropa sucia depositarla en el cesto entre otras labores que no representan una amenaza, más bien un beneficio', explicó Ramos.

De hecho, los regalos caros y premios no son malos, pero deben ganarse y esto se le debe enseñar al niño.

En toda familia deben existir reglas, límites y prioridades. Si tiene poco tiempo para compartir con sus hijos e hijas no crea que el dinero o regalos compensa la falta de tiempo.

Busque la manera de aprovechar cada minuto con ellos, que graven buenos recuerdos y sólidos consejos.

Tenga siempre presente la disciplina es uno de los mejores regalos que podrá darle a ese ser amado.