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13 de Jul de 2020

Familia

Decir no al 'bullying' es prevenir el acoso escolar

En Panamá, del 50% al 70% de los adolescentes han sido víctimas o testigos de hostigamiento. Al regreso a clases revive la campaña #Noalbullying

Bullying
En el mundo, cientos de niños y adolescentes sufren acoso y suelen callar su padecimiento por miedo.Archivo | La Estrella de Panamá

El acoso escolar o bullying es una realidad que sufren niños, niñas, adolescentes y jóvenes en todo el mundo. Pero, ¿cómo se manifiesta? Surge cuando un grupo de estudiantes someten a maltrato a un compañero o compañera. Puede ir desde insultos, golpes y amenazas, hasta exclusión social o incluso rumores que difaman o desprestigian a la víctima.

Todas estas acciones afectan considerablemente a las víctimas, de tal manera que llegan a deprimirse, pierden la confianza en sí mismas, se alejan de su círculo social y, en el peor de los casos, pueden llegar al suicidio como solución al infierno que sin razón alguna están viviendo.

En Panamá, entre el 50% y el 70% de los adolescentes han sido víctimas o testigos de un acto de bullying, según cifras del Fondo de las Naciones Unidas para Infancia (Unicef).

"Atender las situaciones de hostigamiento en el ambiente educativo exige un esfuerzo coordinado y articulado de asignación de tiempo, recursos, tareas y responsabilidades de todas y todos los actores de la comunidad educativa e instituciones responsables de la atención de la población infanto-juvenil", detalla el organismo.

La profesora Teresa Argüelles, conocida como La Wachi, asegura que tanto padres como maestros deben actuar a través del amor y la comprensión. 

"Si usted sospecha que su hijo o estudiante está siendo intimidado, el primer paso es hacer que se sienta seguro y escuchado, debemos escuchar sin juzgar y actuar de inmediato en conjunto con las autoridades escolares y padres o representantes del estudiante", precisa La Wachi, quien también es vocera de la campaña nacional #NoAlBullying de la empresa panameña de uniformes escolares Durex.

"El llamado que hago es a mis propios estudiantes, es importante que ellos también denuncien cualquier intimidación a un padre o adulto en quien confíen, pero esa confianza se logra con amor. Nosotros lo educadores debemos dejar a un lado los métodos con los que crecimos y preocuparnos más por nuestros alumnos, estamos en otra época con una nueva generación de estudiantes", aconseja Argüelles.

Martha Salazar, gerente de marketing de la compañía, recomienda a los maestros, padres y estudiantes tomar medidas a tiempo para abordar el acoso escolar. 

"Al prevenir y detener el acoso escolar se crea un ambiente seguro donde los niños y niñas pueden prosperar, social y académicamente, sin tener miedo", sostiene.

Arguëlles hace hincapié en cómo vencer al abusador: "La mayor ventaja de los acosadores es el silencio de sus víctimas, la campaña #NoAlBullying alza la voz por todas las víctimas de acoso escolar, para que sepan que no están solas y que los cambios se logran a través de la educación".

En el país existen actualmente varios programas implementados por el Gobierno con el fin de prevenir el acoso en las escuelas del país. Uno de ellos es el Programa Cooperación en temas de Seguridad con Panamá (Secopa), ejecutado desde 2014 en estamentos de seguridad y entidades estatales.

Entre los proyectos impulsados por Secopa está "Juntos por una Comunidad sin Violencia", que se efectúa en unos 36 centros educativos de los municipios de Panamá, San Miguelito, Colón y David, el cual busca contribuir con la prevención de la violencia y aumentar los niveles de inclusión social de los jóvenes.

En base a este programa se realizó un estudio transversal sobre conflictividad e intimidación escolar que permitió desarrollar y mejorar estrategias tendientes a garantizar la seguridad ciudadana.

Cómo detectar el acoso escolar

Según los expertos los niños o adolescentes con algún tipo de acoso escolar presentan las siguientes actitudes:

  • El aislamiento social: este es uno de los síntomas más notables de la intimidación, los estudiantes que están siendo intimidados pueden alejarse de los entornos sociales e incluso de sus amigos y familiares.

  • Rechazo a ir a la escuela: el niño que sufre acoso escolar se rehúsa a asistir a clases por temor a encontrarse con la persona que lo intimida. Por ello, evitar ir a clases puede ser una gran señal de advertencia.

  • Baja autoestima: quienes acosan por lo general destruyen la confianza de los niños diciéndoles cosas malas o haciéndolos sentir inferiores a sus compañeros. Con suficiente repetición, los niños que son acosados pueden comenzar a dudar de sí mismos y sentirse inseguros.

  • Problemas para dormir: los niños que se sienten nerviosos o ansiosos por lo que puede suceder en la escuela al día siguiente tienen dificultades para conciliar el sueño. También pueden tener pesadillas que los hacen despertarse con frecuencia.

  • Cambios en el uso de la tecnología: los niños que repentinamente parecen dependientes de sus dispositivos pueden sentirse solos en la escuela debido a estudiantes agresivos y recurren a sus dispositivos como forma de aislarse.

  • Cambio en las amistades: si un niño ha mantenido un grupo similar de amigos, pero de repente se aleja de ellos sin una razón clara, podría ser una señal de que uno o más en el grupo ha comenzado a intimidarlo.

"El objetivo más grande es construir relaciones con los estudiantes de inmediato y ayudarlos a sentirse cómodos, porque la novedad que viene con la escuela puede ser un desafío para algunos estudiantes", asegura Argüelles.

Si bien se estima que uno de cada tres niños se ve afectado por el bullying, las tasas varían según el grado y la forma en que se define la intimidación. 

Las víctimas de hostigamiento que reaccionan agresivamente, corren un mayor riesgo de perpetrar violencia por sus propios medios en contra de sus victimarios, ocasionando accidentes fatales.

Estas graves consecuencias sirven como un recordatorio sobre la importancia de una intervención temprana, el acoso escolar es un problema multifactorial que requiere la participación de todos para lograr el cambio efectivo. 

Los maestros, en alianza con los estudiantes y los padres, pueden ayudar a mitigar los efectos del acoso escolar y ser transformadores de ambientes de paz, donde puedan convivir de manera alegre en su día a día.