13 de Ago de 2022

Farándula

Música y política, dos panoramas distintos

El artista ve madurez en el panameño, en cuanto a música y cultura se refiere, mas no así en la política

Sobre la contribución que el festival de Jazz hace a nuestro país, Rubén Blades considera que culturalmente, ‘amplía las perspectivas de la nación integrando un género abstracto a la realidad musical’.

De acuerdo con el autor de Pedro Navaja, mientras la salsa nos lleva al contacto y a la participación física con y de parte de la audiencia, la música típica es un reflejo de la idiosincrasia y de nuestra raíz vernacular, ‘el jazz es música que puede apreciarse mejor desde adentro del ser, es un género más abstracto, más intelectual y, por ende, un complemento indispensable para el desarrollo de la música general’.

Consultamos a Blades su opinión sobre el público que le observa en su rol de artista. ¿Ha madurado?

‘Creo que todo ha madurado. La audiencia en Panamá siempre ha sido conocedora aunque quizás no resulte una audiencia tan abierta a todas las formas existentes de expresión artística, pero las que aprueba las conoce muy bien’, afirma. Según el cantautor, la calidad de los músicos ha mejorado, las audiencias también, y pone como ejemplo, la evolución que ha tenido el festival de Jazz que impulsan Danilo Pérez y su esposa Patricia Zárate, que ha sido muy positiva.

Pero como ciudadano interesado en la política, Blades considera que la evolución del panameño no es el resultado de un proceso de maduración per se . ‘Me parece que el electorado ha llegado a un punto de rechazo contra la desfachatez del accionar público de políticos nacionales, pero existen claras áreas de contradicción en sus reacciones públicas.

‘Por ejemplo, el rechazar una reelección disfrazada, pero a la vez reeligiendo candidatos descalificados por supuestas acciones impropias; acusando a políticos de corrupción, pero exigiendo esa corrupción a cambio del voto o apoyo; quejándose de políticos por su accionar corrupto, pero eligiendo a la misma gente cada elección; permaneciendo en partidos políticos que se caracterizan por su condición clientelista y a los que acusan de corrupción; el país dice estar cansado de la corrupción, se convoca a una marcha de apoyo a la decencia y asisten dos mil personas en una ciudad de casi un millón de habitantes’, detalla.

Blades asegura que mientras la situación de corrupción incluya beneficios a la sociedad civil, no habrá un cambio para bien en ningún país. ‘Necesitamos un plan nacional a largo plazo, consensuado y fundamentado en una reforma constitucional que permita realizarlo y que entre sus puntos principales reorganice a los órganos judicial, legislativo y ejecutivo, defina las tareas claras y posibles para gobernantes y gobernado y elimine la impunidad y el clientelismo’.

Sobre su participación en el próximo torneo electoral y cómo encausará sus proyectos artísticos desde Panamá, el artista aclara que ‘No he decidido definitivamente participar en el proceso. He indicado que estoy considerando hacerlo, siempre y cuando ciertas condiciones se cumplan… ni sé aun cuáles serán las condiciones para candidaturas independientes luego de las reformas electorales aun por discutirse’.

Además, no considera que sea necesario estar afincado en Panamá desde ahora para poder crear una futura opción electoral. ‘¿De qué vale estar sin mi argumento electoral construido? La noción de que hay que participar en el presente circo político utilizando los desprestigiados esquemas politiqueros para llamar la atención no es algo que comparto’, indica.

Blades afirma que hará política en Panamá ‘cuando las condiciones así lo determinen y cuando tenga su propuesta política claramente definida y no antes’. Entre tanto, escribirá sus columnas de opinión y su comentario político en su página web y a través de las redes sociales. ‘Esas producen efectos y lo hacen sin que sean censuradas, editadas o condicionadas por los medios tradicionales que por lo general, siguen la línea de sus dueños y anunciantes’.

El artículo que Blades escribió sobre la situación en Venezuela fue leído, según su autor, por casi 3 millones de personas, mientras que el que publicó sobre Ayotzinapa, más de 4 millones, ‘sin tener que ir a Venezuela o a México para que pusieran atención a mi argumento’.

El exministro de turismo asegura que ‘cuando el momento se produzca, si es que se produce, iré a Panamá para explicar personalmente mis ideas. Pero para eso se requiere primero que efectivamente sea candidato. Y eso aún no es necesariamente seguro’.

Lo que sí tenemos seguro es que el espectáculo de mañana será muy bueno, y como cualquiera otro de música en vivo, irrepetible.