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09 de Apr de 2020

Planeta

Hallan malaria en rabiblanca

PANAMÁ. Cada día podemos contemplar las palomas sobrevolar los cielos. Sin embargo, es muy difícil pensar que estas adorables criatura...

PANAMÁ. Cada día podemos contemplar las palomas sobrevolar los cielos. Sin embargo, es muy difícil pensar que estas adorables criaturas, que inspiran paz, pueden ser huésped de parásitos como la malaria.

Descifrar la carga de endoparásitos que llevan en sus cuerpos las aves nativas y migratorias es el propósito de una investigación liderada por el biólogo panameño Jorge Moisés Herrera, con el apoyo de una beca que le otorgó el Instituto de Investigaciones Tropicales en Panamá (STRI, por sus siglas en inglés).

El proyecto, que se encuentra en etapa de muestreo y que no ha sido publicado, se realiza en el Centro de Investigación de Punta Galeta, en la provincia Colón desde hace un año. El fin es crear una base de datos sobre los parásitos que tienen las aves y saber si éstos causan zoonosis (enfermedades que se transmiten de animales a humanos y viceversa).

El biólogo compartió en entrevista a La Estrella los primeros resultados de su búsqueda, que culminará en el mes de marzo del 2010. El hallazgo de plasmodium (parásito que causa malaria en aves y que tiene dos huéspedes en su ciclo vital) en palomas de campo o rabiblanca es uno de los más significativos resultados. El diagnóstico fue confirmado a través de muestras de heces y sangre.

Las palomas, que son infectadas por mosquitos o chitras en el campo, no afectan a los seres humanos. “Hasta ahora no se han encontrado evidencia de que los parásitos puedan causar enfermedad al hombre”, señaló el biólogo.

Sin embargo, es importante ampliar la investigación para determinar que en Panamá no hay parásitos que puedan causar zoonosis —continúa diciendo el investigador—.

También se ha observado la presencia de exctoparásitos como piojos, garrapatas y otros organismos, que se alimentan de las plumas de las aves y desmejora su calidad de vida, causándoles anemias y hasta la muerte, explicó el Herrera

Las palomas rabiblancas son grandes y de color chocolate. Aunque, la especie se parece mucho a la que vemos en las calles de la ciudad, no lo es. “Ella habita en el campo”, puntualizó Herrera.