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20 de Apr de 2021

Planeta

Los camarones se van de parranda

PANAMÁ. El próximo miércoles comienza la fiesta para los camarones en Panamá. Durante 40 días, esta especie marina podrá alimentarse, re...

PANAMÁ. El próximo miércoles comienza la fiesta para los camarones en Panamá. Durante 40 días, esta especie marina podrá alimentarse, reproducirse y moverse por las aguas sin miedo a caer en las redes de los pescadores.

El motivo no es otro que la segunda veda del camarón, que se inicia el próximo 1 de septiembre y que se mantendrá hasta el 11 de octubre para respetar el periodo de reproducción de este crustáceo.

EVOLUCIÓN Y CRECIMIENTO

Durante este periodo, que abarca casi seis semanas, las hembras depositarán sus huevos en unas cantidades que oscilan entre los 300 mil y el millón y medio. Del huevo nacerá una diminuta larva llamada nauplius que evolucionará hasta alcanzar los 6 milímetros, cuando se denomina mysis.

Ya en el estado postlarva, el camarón joven alcanzará una medida de 2,5 centímetros y comenzará a moverse por el mar. Descenderá hasta el sustrato blando para alimentarse y allí comenzará a crecer a razón de dos centímetros por mes hasta alcanzar una longitud de 15 centímetros, el tamaño habitual de la especie

. A partir de entonces, ya habrá alcanzado el tamaño adulto de los ejemplares que se disfrutan en el plato.

La pesquería de camarones en la República de Panamá tiene aproximadamente 50 años de historia y las principales especies que se comercializan son el camarón blanco, el rojo y carabalí. Pero no ha sido hasta 2003 cuando la reproducción de los crustáceos ha estado protegida por ley con la entrada en vigor del Decreto Ejecutivo No. 158 del 31 de diciembre.

SALVAGUARDAR LA ESPECIE

La veda es la medida que las autoridades establecen para conseguir preservar una especie que es fuente de riqueza para Panamá. Según datos facilitados por la Autoridad de los Recursos Acuáticos de Panamá (ARAP), en 2009 se exportaron 7.326 toneladas de camarones frescos, refrigerados o congelados, y sólo tuvieron lugar exportaciones por valor de 7,8 millones de dólares.

En total, son dos las vedas al año las que ha declarado la ARAP, la primera de ellas abarca 70 días y va desde el 1 de febrero al 11 de abril, y la segunda, que ahora comienza, es más breve, con un total de 40 días.

La prohibición afecta tanto a la pesca artesanal como la industrial y queda igualmente prohibida la actividad en las zonas de crianza del camarón, esteros, cauces y desembocaduras de los ríos.

Del mismo modo, se prohíbe: el uso de artes de pesca con luz de malla inferior a las 3 ½ pulgadas, comercializar camarones sin el Certificado de Inspección Ocular y el transporte de camarones sin contar con el respectivo salvoconducto.

Los buques camaroneros deberán quedar atracados y hoteles, restaurantes y plantas manipuladoras que vayan a trabajar con camarones deberán contar con el Certificado de Inspección Ocular, según establece la ARAP.

‘Es de suma importancia que se realicen estas solicitudes, ya que los inspectores del Departamento de Inspección y Vigilancia de la ARAP realizarán el inventario a los establecimientos y harán entrega del certificado que le permite realizar la venta de camarones’, explicó Yessica Peralta, vocera de la institución.