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24 de Nov de 2020

Planeta

Centinelas de la cuenca del Canal

PANAMÁ. La perseverancia, la unidad, la constancia y la dedicación han sido, sin duda, las claves del éxito de un grupo de emprendedoras...

PANAMÁ. La perseverancia, la unidad, la constancia y la dedicación han sido, sin duda, las claves del éxito de un grupo de emprendedoras mujeres que decidieron cambiar su rutina diaria para convertirse en ‘empresarias verdes’.

Las damas, apoyadas por un fondo de poco más de 125 mil dólares del proyecto USAID/ACP, asumieron el reto de construir en los alrededores de la cuenca del Canal de Panamá una red de viveros comunitarios —siete en total— para suplir las demandas de plantones que se requerirían para mitigar los impactos que provocaría la construcción de un tercer juego de esclusas a través de la vía marítima. Pero, lo que nunca imaginaron las amas de casa es que la iniciativa les cambiaría su vida para siempre y que el negocio trascendería más allá.

‘Al principio no creíamos en el proyecto, pero decidimos emprender el reto y los resultados han sido increíbles’, dijo María Del Carmen Soto de Garibaldi, coordinadora de la Cadena Verde Comunitaria. Y no es para menos. Ahora las mujeres —en total setenta y seis— no sólo se dedican a recolectar las semillas, preparar abono orgánico, sembrar y cuidar los plantones en los viveros, sino que también han aprendido a llevar las cuentas, a negociar los precios con los empresarios que les piden las plantas y hasta mesas de negocios hacen para destacar la calidad de sus productos.

UN NEGOCIO RENTABLE

La experiencia ha sobrepasado las expectativas de todos los involucrados en esta gran idea y ha demostrado que la conservación sí paga. Los viveros —Asociación de Productores Agroecológicos de Gatuncillo (APARGA), Organización de Mujeres Rurales Viveristas de Salamanca (OMURVI), Mujeres Rurales de Santa Rosa y Guayabalito, Grupo de Viveristas Altos del Carmen, Mujeres Viveristas de Chilibre (VIVECHI), Grupo de Viveristas Las Cuevas, Grupo de Viveristas Las Palmitas (GRUVIPA)— están produciendo en grandes cantidades plantones de cocobolo, cedro espino, guayacán, roble, periquito, plantas ornamentales y frutas. ‘Este año la meta es producir para el mercado medio millón de plantas’, explicó Yaribeth De León, asistente técnica del proyecto USAID/ACP.

Pero, ¿cómo han logrado producir esta cantidad de plantas? No es algo casual. Los viveros iniciaron con una capacidad de producción entre cinco mil y diez mil plantones, pero la red comunitaria logró sobrepasar este volumen gracias a la implementación de la técnica de los tubetes, una innovación tecnológica en este sector que no sólo permite producir más, sino que también reduce costos de agua y evita que a las plantas les caiga malezas, afirmó José Deago, otro de los biólogos que ofrece apoyo técnico en la Cadena Verde Comunitaria.

Sin embargo, no fue fácil adaptar a las mujeres, que estaban acostumbradas a un sistema de siembra tradicional, a esta tecnología. Incluso ‘hubo que dictarles seminarios para enseñarles a preparar un sustrato especial’, con cascarilla de arroz, gallinaza, carbón vegetal y tierra, admitió De León.

Pero, al final el esfuerzo valió la pena. Con la técnica pueden sembrar hasta mil plantones en media hora, lo que jamás hubieran logrado con un sistema tradicional, reconoce Deago.

OPORTUNIDAD

Panama Forest Servives, uno de los más importantes clientes de la Cadena Verde, fue el primero en ofrecerle al grupo comunitario la oportunidad de comercializar con este sistema con un pedido de cien mil plantones. De allí, tanto la cartera de clientes como los ingresos producto de la actividad se han disparado. Sin duda, la técnica ha impulsado este crecimiento.

Cadena Verde ahora cuenta con un selecto grupo de empresas que a diario solicitan sus productos, los que venden a un precio estimado entre 25 y 30 centésimos.

NEGOCIO EN EXPANSIÓN

La organización está creciendo y ahora no sólo se dedica a la producción y comercialización de plantones, también han abierto un puesto de venta de plantas ornamentales llamado ‘Mi Jardín’, que se ubica a la altura de la Transístmica, en Chilibre. Además, cuentan con dos bancos de semillas para surtir diferentes viveros.

El grupo se ha consolidado en el mercado de plantas tanto que se alzó con el segundo lugar de los premios de ‘Expo Flora Internacional de Panamá’.