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05 de Jun de 2020

Planeta

Los altos y bajos de la cita ballenera

PANAMÁ. La Cumbre Ballenera Internacional terminó con altos y bajos. Hubo avances en el tema de conservación de ballenas, sin embargo, n...

PANAMÁ. La Cumbre Ballenera Internacional terminó con altos y bajos. Hubo avances en el tema de conservación de ballenas, sin embargo, no se logró convencer a Japón de que el avistamiento es mejor que la cacería. La amenaza de que los cetáceos deparezcan de los océanos sigue estando allí.

Hubo cosas positivas, piensa Milko Schvartzman, especialista en océanos para América Latina de Greenpeace. Por primera vez, desde hace cuatro años, se logró hacer votaciones sin que los japoneses las sabotearan’, explicó. Según él esto es bueno porque indica que hay democracia a lo interno del organismo, detalló el miembro de Greenpeace. Gabriel Despaigne, de la Asociación Panamá Verde, piensa igual. ‘Panamá rompió el impass que había impuesto Japón que evitaba el avance en las políticas de conservación de las ballenas’, dijo el ambientalista panameño. ‘Es un tremendo avance en la política de gobernanza de la CBI’, detalló.

También hay que destacar que en esta ocasión se logró frenar la idea de Dinamarca de aumentar la cacería de ballenas para los aborígenes de Groenlandia. Y tomando en cuenta que la propuesta de los daneses no tenía los requisitos científicos que exige la CBI para esta actividad, la decisión fue la mejor dice Schvartzman.

La cumbre en Panamá fue la oportunidad de la sociedad civil de levantar su voz. Y es que por primera vez se le permitió a las organizaciones no gubernamentales intervenir cinco veces en las negociaciones.

LO NEGATIVO

Pero no todo fue bueno. No se logró la creación del santuario ballenero en el Atlántico Sur pese a que se obtuvo la mayoría de los votos. Un total de 38 sobre 21 y 2 abstenciones. Una política de CBI que establece que las decisiones de alto nivel deben tener un 75 % de acogida de los miembros del organismo frenó el sueño de los países latinos de tener un nuevo sitio de refugio para los cetáceos. ‘Esto dejó un sabor agridulce’, dice el especialista de Greenpeace. La esperanza que queda es que los países latinoamericanos han asegurado que no dejarán morir la idea.

Otra de las cosas malas que ocurrieron en la CBI fue la estrategia que usó Estados Unidos, Rusia y San Vicente y las Granadinas para colar sus cuotas de cacería de ballenas. Como se ha dicho anteriormente, las regiones presentaron un sólo paquete y quienes votaban por uno debían hacerlo por los tres aunque uno no cumpliese con los requisitos para dedicarse a esta actividad. El proyecto se aprobó pero no convenció ni siquiera a los votaron a favor que exigieron la separación de las propuestas.

Sin duda, la decisión de Corea de Sur y de Japón de reiniciar la pesca de cetáceos en sus costas fue uno de los detonantes de esta cumbre.

EL BALANCE FINAL

‘No ha sido una cumbre grandiosa’, dijo el ministro de medio ambiente de Inglaterra Richard Benyon. Sin embargo, el funcionario inglés reconoce que hubo buenas propuestas como la que hizo su país para conservar a los mamíferos marinos.

Para Schvartzman y Despaigne el balance es bueno. El sólo hecho de que la CBI haya logrado avanzar en gobernanza es importante para ellos. Esto, además, indica que Japón ya no controla las decisiones que se toman en el organismo, manifestó el miembro de la Asociación Panamá Verde.