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28 de May de 2020

Planeta

Degradación de suelos afecta la calidad de vida de panameños

La situación amenaza el ambiente y deteriora la economía de los locales, aseguran los expertos

Degradación de suelos afecta la calidad de vida de panameños
Productores del Valle de Tonosí implementaron un sistema de riego llamado pivote para enfrentar la sequía.

En gran parte, la sequía y la degradación de los suelos son el resultado de rigurosas exigencias a las que son sometidas las áreas de productividad y que en su mayor parte son superficies de explotaciones agropecuarias. A esa conclusión llegaron un grupo de expertos que analizaron la situación de los suelos panameños, este miércoles.

Aris Escobar, jefe de Suelos de la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM), afirmó —durante el foro ‘Desertificación y el impacto en la economía de Panamá: retos y estrategias’— que las sequías son reconocidas como el desastre natural que produce mayores consecuencias en el mundo .

En este sentido, Víctor Corro, experto en suelos, dijo que el principal factor que interviene en el problema de la desertificación es la falta del recurso agua, por lo que hay que abrir más pozos para adquirirla; sin embargo, consideró que si tanto los empresarios como los productores no tienen un control con esto, podrían provocar un problema de contaminación de las fuentes subterráneas de agua. Destaca que ‘Centroamérica es una zona propicia para la degradación de tierras’.

Por su parte, Carlos Gómez dijo que el problema se debe al modelo de gestión como se está manejando la sequía y la degradación de suelos (apertura de pozos) que ‘está más orientado hacia lo económico y con pocas medidas en ambiente’, lo cual podría incidir en el ‘deterioro de la calidad de vida de la población’.

Como propuesta, según Gómez, es necesario reforzar las inversiones ambientales y se hace necesario ‘tomar acciones para que el proceso redunde en el mejoramiento de las condiciones socioeconómicas en las comunidades’, refiriéndose a la reforestación como alternativa para mejorar la calidad del ambiente, de los suelos y como medio para generar ingresos económicos. ‘Con la pérdida de 2 millones de hectáreas de bosque en el periodo que va desde 1947 al año 2000 en el país, se ha perdido además, 2 billones de dólares que no han entrado a la economía panameña, si se computan los servicios forestales que se han dejado de percibir con la reducción de la cobertura forestal’, explicó Gómez.

Por otro lado, el técnico Luis Delgado, expuso una experiencia de construcción de tanques almacenadores de agua lluvia en las comunidades indígenas, como parte de una estrategia frente al cambio climático. Según él, se construyeron un total de 12 tanques que recuperan el agua lluvia y que es utilizada por la población para uso doméstico y superar la resequedad, producto de la disminución del caudal de las lluvias.

Según Corro, las regiones del país donde la desertificación y aridez han sido más crudas son: Arco Seco, que incluye las zonas al sur en la provincia de Coclé, este de Herrera, Los Santos, un sector de Cerro Punta en Chiriquí y la Sabana veragüense.

El foro fue organizado por la Universidad Latinoamericana de Comercio Exterior (ULACEX) con el apoyo de la ANAM. Contó con la presencia de la profesora Eva Echeverría, directora académica de dicho centro de estudios superiores, así como también de estudiantes, profesores y público interesado en conocer los principales problemas que aquejan a las comunidades en las zonas donde se recrudecen la sequía y degradación de la tierra en Panamá.