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20 de Oct de 2020

Planeta

Futuro de cetáceos en manos de la CBI

Ambientalistas centran su lucha en mantener la moratoria de la caza comercial mientras que Japón y Groenlandia solicitan su derogación

Los 88 países de la Comisión Ballenera Internacional (CBI) iniciaron el día de ayer en Portoroz (Eslovenia) su 65ª sesión para debatir sobre las derogaciones a la moratoria de la caza de ballenas pedidas por Japón y Groenlandia, y la creación de santuarios en el Atlántico sur.

Esta sesión del órgano, que está a cargo a nivel mundial de los grandes cetáceos, durará hasta el jueves. Es la primera desde que en abril la Corte Internacional de Justicia (CIJ) estimó que Japón estaba aprovechando con fines comerciales su programa científico de captura de ballenas.

‘La Comisión Ballenera ha demorado mucho para adoptar reformas que protejan a las ballenas de la caza supuestamente científica, la cual, en realidad, oculta una cosecha de carne de ballena’, declaró este lunes Aimee Leslie, de la delegación de la ONG ambientalista WWF, presente en la ciudad eslovena.

Japón anunció en un primer momento que respetaría la decisión de la CIJ, y renunció a su campaña 2014-2015 en el océano Antártico.

Sin embargo, Tokio ha vuelto a la carga, diciendo que presentará para 2015-2016 un nuevo programa de caza científica, conforme a las exigencias previstas por la moratoria de 1986.

Otros países, como Nueva Zelanda, se oponen a estos proyectos japoneses.

La CBI podría no aprobar el programa de pesca científica presentado por Japón, pero en cualquier caso no tendrá poder para sancionar al país asiático.

Desde que en 1986 se puso en marcha una moratoria sobre la captura de ballenas, las poblaciones de estos cetáceos han aumentado globalmente. Pese a ello, algunas especies siguen amenazadas, como la ballena gris del Pacífico noroeste, la ballena franca del Atlántico noroeste, y la ballena azul, el animal más grande del planeta.

‘La lucha será acerca de la firmeza de la moratoria global a la cacería comercial de ballenas que ha salvado de los arpones a decenas de miles de ballenas desde 1982’, dejó sentado la Humane Society International HSI), ONG que también se opone a la comercialización de la carne de ballena.

En la reunión se abordará también la creación de santuarios en el Atlántico sur. La cuestión ya se negoció sin resultado en ocasiones anteriores, y para ser aprobada deberá contar con el apoyo del 75% de países.

La creación de santuarios busca proteger determinadas zonas, incluso si en el futuro se levanta o se aligera la moratoria vigente desde 1986.

Noruega e Islandia son integrantes de la CBI, pero rechazaron la moratoria de 1986 y mantienen la caza comercial de ballenas, con 594 y 169 capturas respectivamente en 2013.

La Unión Europea (UE) y Estados Unidos, entre otros, instaron a Islandia a dejar de cazar ballenas.

La Vicepresidenta de HSI, Kitty Block, dijo: ‘Este año pretendemos apelar a todos los países cuyos ciudadanos se preocupan por la ballenas para que demuestren un fuerte liderazgo para detener la proliferación de nuevas propuestas de cacería. Impulsaremos a los Comisionados de la CBI para que adopten una agenda que vaya más allá de la cacería y que abarque la amplia variedad de amenazas que ponen en peligro a las ballenas a lo ancho de nuestros océanos.’

Entre los objetivos de HSI están instar a los gobiernos partidarios de las ballenas a ‘hacerse sentir’ al ejercer presión para lograr una mayor protección de las ballenas, así como al rechazar los esfuerzos por diluir la moratoria mundial a la cacería comercial de ballenas’, reza el comunicado de prensa de esta organización.