20 de Oct de 2021

Planeta

Las alertas de deforestación en la Amazonía caen por segundo mes consecutivo

Según datos oficiales, la deforestación de la mayor selva del planeta en 2020 fue de 10,851 kilómetros cuadrados

Las alertas de deforestación en la Amazonía caen por segundo mes consecutivo
Vista aérea de una zona de la selva amazónica, en Porto Velho, Rondonia (Brasil).EFE

La deforestación en la Amazonía brasileña cayó en agosto por segundo mes consecutivo, pero continúa en niveles altos, según las alertas registradas por el Instituto Nacional de Pesquisas Espaciales (Inpe).

El Inpe contabilizó un total de 918 kilómetros cuadrados de deforestación el pasado mes, el menor nivel desde agosto de 2018 y un 32 % inferior al del mismo periodo del año anterior.

Las alertas de deforestación entre enero y agosto de este año alcanzaron los 6,026 kilómetros cuadrados, lo que supone una leve reducción del 1,2 % frente a los primeros ocho meses de 2020 (6,099 kilómetros cuadrados).

Los datos son obtenidos con imágenes de satélite, pero, según admite el propio organismo gubernamental, no constituyen el balance oficial sobre deforestación, que es divulgado a finales de año, sino que identifican posibles puntos de riesgo.

Según el Inpe, indican una tendencia y sirven para alertar a los fiscales medioambientales sobre dónde centrar sus esfuerzos en la lucha para proteger el bioma, amenazado tanto por la deforestación como por los incendios.

Pese a la leve caída de las alertas de deforestación en el acumulado del año, las cifras son casi el doble que las registradas en el mismo periodo de 2018, antes de la llegada al poder del presidente Jair Bolsonaro.

Los aún elevados números son atribuidos por las organizaciones medioambientales a las “omisiones” del líder de la ultraderecha brasileña.

Bolsonaro se ha mostrado partidario de la explotación de los recursos naturales en la Amazonía, incluso en reservas indígenas, y ha flexibilizado la fiscalización de actividades que amenazan el medioambiente, como minería y comercio de madera, en su mayoría practicadas de forma ilegal.

Los incendios se quintuplicaron en agosto

Por otra parte, la Amazonía brasileña registró 27,910 focos de incendio en agosto, cinco veces más fuego que el de julio pasado, cuando fueron notificados 4,977 áreas en llamas, informó este martes el Gobierno.

El estado de Amazonas, el más grande del país, con unos 1,6 millones de kilómetros cuadrados de superficie, fue la región más impactada por las llamas en agosto, de todas las que comparten la selva brasileña, con 8,585 focos de incendio, un récord nunca antes visto en el gigante suramericano, según datos divulgados este martes por el Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales (INPE).

Los datos señalan que, no obstante, el volumen de fuego de agosto fue un 4,7 % menor que el registrado en el mismo mes del año pasado, cuando fueron notificados 29,307 incendios en la mayor selva tropical del planeta.

Se trata del tercer mayor número para el mes en 11 años, una cifra que en 2019 superó los 30,000 focos de incendio y que alarmó al mundo entero cuando imágenes de la Amazonía en llamas generaron indignación global.

Desde el primero de enero y hasta el 30 de agosto se han contabilizado 89,380 focos de fuego en los seis biomas que alberga el gigante suramericano (Amazonía, Caatinga, Cerrado, Mata (Bosque) Atlántica, Pampa y Pantanal), una cifra que ya sobrepasa los 89,055 registrados durante todo 2020.

De acuerdo con los expertos, la mayoría de los incendios son provocados por la deforestación de la selva, causada principalmente por la minería ilegal y el comercio ilícito de madera.

La mayor selva tropical del planeta concentra el 72,5 % de toda la extracción minera del país. La extracción ilegal de metales en Brasil ha afectado principalmente a las áreas de conservación ambiental, donde las explotaciones aumentaron más del 300 % en la última década, según un estudio de la organización Mapbiomas.

Según datos oficiales, la deforestación de la mayor selva del planeta en 2020 fue de 10,851 kilómetros cuadrados.