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26 de Feb de 2021

Deportes

Valor educativo en el deporte

B asta con la poca importancia que el gobierno le está dispensando a la educación física como parte de la formación integral de los estu...

B asta con la poca importancia que el gobierno le está dispensando a la educación física como parte de la formación integral de los estudiantes, al extremo de que miembros de la Asociación de Profesionales de la Educación Física, (APREF), han fracasado en todos sus intentos de conseguir una cita con la Ministra de Educación, para dialogar sobre la importancia de establecer la Educación Física como asignatura obligatoria en todos los niveles del sistema educativo, y retomar la Dirección General de Educación Física, Deporte y Recreación del Ministerio de Educación.

Basta con el canibalismo permanente entre la dirigencia deportiva, que más que promover el deporte, la prioridad es su supervivencia al frente de un deporte; basta con observar a un gobierno que no respeta las reglas del deporte competitivo, su menosprecia a la dirigencia deportiva voluntaria, y sobre todo, la politización del deporte al tal extremo de que quien dirige el Instituto de Deportes, llega a ese cargo no por méritos, sino el dedo político. Basta con ver espectáculos repudiables e irrespetuosos como el de Roberto Durán frente a la dirigencia deportiva. Basta con un vocabulario como el que usó el pres. Ricardo Martinelli que ‘amenazó con dar batazos’ a la dirigencia olímpica, además de una demanda criminal, cuando Panamá perdió la sede de los XVII Juegos Bolivarianos. Si conjugamos estos factores, en adición del no muy buen ejemplo de familiares de algunos deportistas, encontraríamos parte de la respuesta del por qué el atleta Luis Moreno, inconscientemente, incurrió en el error involuntario en Colombia, de patear a una lechuza indefensa en el campo de fútbol, en vez de hacer lo indicado, que era auxiliarla.

La realidad es que nuestros atletas carecen de esa formación y consejo permanente, de que además de su destreza en el terreno de juegos, los atletas tienen que estar dotados de otros valores culturales. Dice el educador argentino Juan José Santiago que: ‘La educación física busca caminos de innovación que la acerquen a valores educativos intrínsecos, de manera tal que pueda demostrar la importancia de la asignatura en términos educativos’. Esto, al parecer, no lo tienen claro ni el gobierno por intermedio del MEDUCA, dirigencia deportiva, atletas, familiares, etc. Hace poco el atleta Alonso Edward declaró a la prensa que dejaría sus estudios para dedicarse a tiempo completo al atletismo. Nadie, en especial sus padres, la FEPAT, dirigencia olímpica o Pandeportes, le señaló a dicho atleta que estaba incurriendo en un error garrafal, porque la nueva tendencia es que el atleta combine el estudio con su carrera atlética, que no dura para siempre, y que la educación le asegura una carrera después de su retiro.

Nadie ha censurado el juego agresivo de los futbolistas de todas las edades, ni los apodos agresivos de muchos futbolistas que concatena con la violencia. Ya es tiempo de comenzar a enseñar a nuestros atletas desde el nivel infantil, que el deporte no es solo triunfos, sino que también transmite una serie de valores propios de la sociedad. Entre ellos menciono: 1) respeto a los demás; 2) juego limpio; 3) respeto a las diferencias culturales; 4) eliminación de prejuicios; 5) humildad; 6) autocontrol; 7) tolerancia; 8) amistad; 9) autoestima; 10) lealtad; 11) solidaridad; y 12) liderazgo. Si los atletas aprenden estos valores, se reduce el riesgo de casos como de Luis Moreno. Tomen nota de esto.