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15 de Apr de 2021

Deportes

Los que aportaron y los que no lo hicieron en la tabla de medallas

PANAMÁ. Para Panamá, los X Juegos Centroamericanos que se disputaron en San José, Costa Rica, fueron el punto culminante de un experimen...

PANAMÁ. Para Panamá, los X Juegos Centroamericanos que se disputaron en San José, Costa Rica, fueron el punto culminante de un experimento nunca antes realizado en el deporte del país.

El laboratorio fue Pandeportes. Los químicos, un grupo multidisciplinario que condujo un entrenamiento para atletas que se consideraban ‘cartas de oro’ en la cita centroamericana.

Desde el 3 de enero hasta el arranque se la justa, exactamente dos meses después, la concentración ofreció a los atletas nacionales una serie de elementos de entrenamiento, alimentación, medicamentos, y orientación sicológica para la competencia que jamás se pusieron en práctica antes para una delegación competitiva nacional en el exterior.

Un examen de este experimento en la práctica ofreció la realidad del deporte panameño, al subir el primer peldaño del llamado ‘ciclo olímpico’, que debe llevar a los mejores deportistas del país a través de diversas competencias regionales, continentales y mundiales, hasta la máxima cita del deporte: los Juegos Olímpicos, en el año 2016.

LO QUE SE PROPUSO

La primera proyección dio un cálculo ambicioso: 60 medallas de oro.

‘Fue el resultado de sumar a todos los atletas y deportes que tenían posibilidades de obtener medallas de oro en estos juegos’, destacó Augusto Batista, jefe de misión de la delegación nacional.

Batista aclaró que este primer cálculo incluyó deportes como el baloncesto, que al final no pudo asistir por haber sido suspendido de la competición internacional, y la ausencia del nadador Diego Castillo, quien habría aportado al menos tres medallas de oro.

Otro factor que observó ‘Yuto’ Batista fue la decisión en el congresillo técnico de los juegos, donde se eliminaron las medallas en el total del levantamiento de pesas, y también se eliminó del atletismo la competencia de salto alto femenino, donde Kashani Ríos era candidata a colgarse la dorada.

Otro detalle: por primera vez desde el año 2001, los Juegos Centroamericanos tendrían presentes a los siete países del área.

En 2006, El Salvador no participó, mientras que en 2010 en Panamá, la delegación guatemalteca estuvo ausente.

EN LO QUE QUEDÓ

Las ausencias que tuvo la delegación panameña, sumado a las decisiones administrativas del congresillo, ubicaron el pronóstico oficial en 48 medallas de oro para Panamá.

‘Fue una proyección real’, destacó Batista, quien además de ser sub director de Pandeportes, es el vicepresidente del Comité Olímpico de Panamá (COP).

A medida que avanzaban los de competencia, el pronóstico dorado se mantenía firme; sin embargo, algunas cosas no se dieron en atletas que se habían proyectado como seguros ganadores del preciado metal.

Al final, Panamá cerró la justa con 43 medallas de oro, cinco por debajo de la proyección que se tenía, después de las ausencias y medallas que se debieron restar, para terminar la competencia centroamericana.

¿QUÉ SUCEDIÓ?

Habría que unir a esto lo que informaron los distintos representantes de deportes que participarían en la justa, y que no produjeron los resultados que se habían proyectado.

¿Ejemplos? La delegación de ajedrez prometía conseguir dos medallas de oro, con Patrick Aizprúa y Néstor Sosa; al final, terminaron con una de plata y dos de bronce (ver tabla).

Después de conseguir buenas actuaciones en torneos panamericanos, la esgrimista Jessica Jiménez era esperanza de oro en espada, pero cayó ante la costarricense Dirley Yepes.

Carolena Cartens, de notable actuación en los Juegos Olímpicos en Londres el año pasado, no pudo superar en la división de los 49 kilos del taekwondo a la guatemalteca Elizabeth Zamora, quien la derrotó 9-6.

En ambos casos, Jiménez y Cartens perdieron ante quienes finalmente se colgaron la medalla de oro en sus respectivas categorías.

El corredor colonense Mateo Edward falló ante el hondureño Rolando Cruz en los 100 metros planos; y luego, los relevos 4 X 100, donde la dorada estaba al alcance, se perdió por un mal pase del testigo en la carrera.

LAS SORPRESAS

El judoca Jaime Villar y la gimnasta Isabella Amado fueron sorpresas muy agradables en el medallero nacional.

Villar venció al gran favorito de los 55 kilos, el hondureño Omar Batis, campeón panamericano de esta categoría. Un ippon le dio un categórico triunfo y una medalla de oro que no estaba en el pronóstico general.

Amado, de apenas 16 años de edad, y quien ya había dado muestras de gran talento con el bronce en la viga del campeonato sudamericano el año pasado, capturó la dorada en salto de la gimnasia artística, superando a las experimentadas Mariana Sánchez, de Costa Rica, y Ana Sofía Gómez, de Guatemala, ambas, competidoras olímpicas en Londres el año pasado.

Atletas como Yaremi Borzelli (karate), Natalia Stanziola (taewkondo) y el veterano Ismael Ortiz (natación) consiguieron medallas de oro que no estaban pronosticadas. Hay más que analizar... eso vendrá más adelante.