21 de Feb de 2020

Béisbol

Detroit cae y no luce ya tan invensible

Con tres derrotas en línea, la jugada que le dio a los Tigres el brazo de David Price está chocando con un equipo aguerrido y dispuesto

Brad Ausmus mantiene la calma. Luego de perder ante los Piratas de Pittsburgh, y ceder la punta de la División Central de la Liga Americana, el mánager de los Tigres de Detroit no ha entrado en pánico.

‘Estamos jugando día a día’, destacó al término del encuentro del lunes último, perdido 11-6 ante los Piratas, y que significó, combinado con el triunfo de los Reales de Kansas City sobre Oakland, dejar la vanguardia en su división.

Ausmus sabe que mantener la compostura es un fuerte sicológico para cualquier equipo.

Los Tigres perdieron al recién adquirido Joakim Soria y al abridor venezolano Aníbal Sánchez; una situación que no estaba en los planes de Ausmus.

Kansas City, por su lado, agregó al jardinero Josh Willingham, procedente de los Mellizos de Minnesota, en un canje por Jason Adams, un lanzador de ligas menores. Nada especial, si se mira sin un lupa.

Willingham bateaba apenas para .210 con los Mellizos en esta campaña, pero sus 12 jonrones en un año en que ha visto limitados sus turnos al bate atrajeron a los Reales, que no tienen un toletero de largo metraje.

Hace dos años, Willingham disparó 35 cuadrangulares, la mejor marca de su carrera, y acumuló 110 impulsadas, lo que indica que podría hacerle falta un ingrediente extra, una motivación para recuperar la producción ofensiva, y eso es estar en la pelea por la postemporada.

Detroit tendrá que ajustar todavía más cosas, pues Kansas City y sus talentos están al asecho, en serio.