La Estrella de Panamá
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17 de Oct de 2019

Boxeo

El boxeo profesional en Panamá se sostiene en grandes esfuerzos

Los apoderados y promotores luchan por darle actividad a los más de 250 boxeadores, entre nacionales y extranjeros, mientras que las figuras emergentes no encuentran espacio donde mostrar su talento. Una actividad que subsiste con muchos contratiempos

Rigoberto Garibaldi (i), entrenador de boxeo, y Jaime Arboleda, uno de los mejores prospectos del momento.

El boxeo profesional panameño pareciera gozar de relativa buena salud, si apoyamos esta tesis en la cantidad de funciones realizadas en los últimos años. En los últimos tres se han efectuado casi setenta, y al cumplirse dos tercios de 2019, ya se han dado diecisiete.

Sin embargo, el negocio de las ‘narices chatas y orejas de coliflor', tiene una realidad mucho más dura en el país centroamericano.

Los casi doscientos púgiles nacionales y otros tantos foráneos que residen en el patio, apenas subsisten en una actividad sostenida con gran esfuerzo por apoderados y promotores.

Los factores que inciden en esta crisis van desde la ausencia de púgiles taquilleros y campeones mundiales, hasta la falta de apoyo del sector privado y gubernamental, interesados en otras actividades con mayor relevancia mediática.

Púgiles sin carisma

Efectivamente, la actividad boxística ha mantenido una constante pero a costa de carteleras de ‘estrellitas', cuyos principales protagonistas apenas pactan para pelear ocho asaltos, a menos de que haya un título regional en juego.

Este negocio ha visto crecer a púgiles como Alexander Durán, Jaime Arboleda, Azael Villar, Bryan Degracia y Ronal Batista, pero ninguno con la etiqueta de ‘gran figura' a nivel nacional y mucho menos con una proyección en el exterior, a pesar de que la mayoría de ellos aparece en las clasificaciones mundiales.

También en acción se mantienen los ex campeones mundiales Luis Concepción, Anselmo Moreno y Jezreel Corrales, que a menos que le impriman mucho más fuerza a sus respectivas carreras, sus sueños de coronarse una vez más podrían quedarse solo en eso.

Mayores réditos le han sacado al accionar local, el venezolano Liborio Solís y los cubanos Daniel Matellón, Leosdán Núñez y Pablo Vicente, quienes han logrado escalar a las primeras posiciones de varios organismos internacionales.

Sin embargo, ninguno de ellos cuenta con el arrastre taquillero para ser considerada una figura estelar en el pugilismo istmeño, como en otrora aconteció con otros boxeadores foráneos.

Talento sin apoyo

‘Talento siempre ha habido (…) y, cada vez que se hacen esfuerzos para llevarlos como proyectos, se logra (…), lo que no hay es apoyo', señaló el periodista Héctor Villarreal, vinculado por más de treinta años a la actividad.

NÚMEROS QUE CUENTAN

El boxeo panameño se ha nutrido con el talento de numerosos jóvenes humildes del país

30

campeones del mundo han nacido en tierra panameña, en promedio por habitante, la mayor cantidad que se ha logrado en este rubro.

3

ex campeones mundiales se mantienen activos: Anselmo ‘Chemito' Moreno, Jezreel Corrales y Luis ‘El Nica' Concepción.

7

boxeadores panameños se encuentran en la última lista de clasificaciones emitida por la Asociación Mundial de Boxeo.

‘Hay una fórmula que no está funcionando y es que el boxeo no tiene patrocinadores, no tiene televisión. La televisión le cobra al boxeo, pero al fútbol le paga (…)', abundó el experto.

Indicó que frente a esta realidad no existen las condiciones para que se le pueda desarrollar la carrera a ningún púgil, y en las ocasiones que se ha hecho, ha sido perdiendo dinero.

‘No es falta de talento, sino que hay un sistema en que hay otra gente ganando plata, y los que tiran puñetes y los que mantienen a los que lo tiran, están condenados al fracaso', expresó Villarreal.

Según explicó, este sistema es el que obliga a que se registren pleitos desiguales y a que sea muy común, que las peleas estelares se pacten a menos de diez asaltos.

‘Hay pelaos, los que pierden, que cobran más que los ganadores, porque esos vienen a que le den duro, y es allí donde el nivel (técnico) a veces se estanca', refirió.

Dijo que las peleas estelares se han reducido de asaltos, porque algunos boxeadores ‘quieren cobrar como si estuvieran en Las Vegas', máxime cuando se les concreta un compromiso con un extranjero.

‘Los cálculos que hacen manejadores y promotores es para tratar de perder lo menos posible y lograr el objetivo, que es ganar una que otra pelea y subir en el ranking ', valoró.

Entrenadores

Uno de los aspectos que se aborda cada vez que se habla de crisis en el pugilismo istmeño es la falta de técnicos para afrontar el reto y llenar los zapatos de quienes otrora entrenaron a las grandes estrellas.

Todavía se recuerda el trabajo de los hermanos Néstor ‘Plomo' y Saúl ‘Plomito' Quiñones, Ramón ‘Curro' Dosman, Matty Baby, Leonel Hoyte y Carlos ‘Cojo' Struch, entre otros.

En ese línea, Villarreal apuntó que es cierto que ‘se cuelan' algunos supuestos técnicos, que no fueron boxeadores y no tienen ningún tipo de preparación, pero esto se debe a que los sí están preparados no participan por ‘la falta de verdaderos incentivos'.

No obstante, hay otros como Rigoberto Garibaldi, quien ha llevado a campeones mundiales de Panamá (Carlos Murillo y Guillermo Jones) y Nicaragua (Rosendo Álvarez, Ricardo Mayorga), que aún se mantiene trabajando.

Recordó que el ex campeón Eusebio Pedroza fue un crítico de los entrenadores locales, pero las veces que llegó al gimnasio nunca agarró ‘un cronómetro, un pito o una soga' porque el negocio no era rentable.