El autor nicaragüense conversa, con este diario, sobre identidad, poder, censura y desarraigo, mientras revive los recuerdos personales y políticos que...
- 16/01/2015 01:00
La presencia de Wladimir Klitschko sobre un tinglado en la disputa del campeonato mundial del peso pesado ya podría considerarse como aburrida. Un solo hombre mandando en la categoría máxima no es comercial, ni deportivamente atractivo.
Mañana, sin embargo, Bermane Stiverne y Deontay Wilder tratarán de que la atención de la fanaticada estadounidense, y mundial, vuelva a posar sus ojos sobre los pesos máximos.
El título del Consejo Mundial de Boxeo, único que Klitschko no posee, estará en disputa este sábado en Las Vegas, Nevada, con la esperanza de que el ganador se convierta en la nueva figura de la categoría, capaz de retar la longeva hegemonía del campeón ucraniano.
El de Stiverne y Wilder se antoja como un pleito que no llegará a la distancia de los 12 asaltos; el primero ha noqueado a 21 oponentes en 24 victorias; el segundo los ha noqueado a todos: 32 rivales en total.
Quien gane este combate, será la nueva figura de los pesos pesados actuales.
Ninguno de los dos tiene nombres grandes en sus registros, salvo Stiverne, que venció dos veces a Chris Arreola, un hombre que en su momento retó al hermano de Wladimir; Vitaly, perdiendo por nocáut en diez asaltos.