Ministro de Seguridad comparte estrategia para combatir a las pandillas
- 26/05/2026 00:00
Panamá promedia más de un homicidio por día. En lo que va del 2026 se han reportado unos 237 homicidios de acuerdo a cifras oficiales y el registro periodístico de El Siglo. Solo en el mes de mayo se han registrado unos 44 asesinatos.
Las autoridades aseguran que están reforzando los operativos contra el crimen organizado, pero la ciudadanía espera resultados concretos, especialmente ante la muerte de ciudadanos, entre ellos menores de edad, que no guardan relación con el mundo criminal.
Solo durante el fin de semana pasado se reportaron múltiples homicidios. En el sector de La Invasión, de la provincia de Colón, un hombre de 25 años fue asesinado de 15 disparos y un menor de edad resultó herido de bala. El occiso ha sido identificado como uno de los líderes de una pandilla en Colón, con un largo prontuario criminal por tentativa de homicidio y decomiso de armas de fuego. Hace solo 4 días había sido conducido por la Policía Nacional cerca de Altos de los Lagos.
En San Miguelito, sicarios ultimaron a un hombre dentro de su casa el viernes. Mientras que en Chitré, una balacera estalló en medio de un concierto de El Tachi, dejando un muerto y dos heridos.
La Estrella de Panamá consultó al ministro de Seguridad, Frank Ábrego, sobre la inseguridad en el país y la estrategia para combatirla.
“Hoy hubo una reunión del Consejo de Seguridad dónde se le dio un briefing al presidente de las pandillas, su ubicación y un plan que está presentando la Policía Nacional”, reveló el ministro Ábrego.
Compartió que se tiene planeado agregar unas mil unidades a la fuerza policial, tomando medidas como reagendar vacaciones (en todos los niveles) para tener un mayor pie de fuerza y capacidad de respuesta.
Recientemente, el subdirector general de la Policía Nacional, Francisco Castro, se refirió al trabajo que se está haciendo para detener a las pandillas.
“Nuestra Dirección de Inteligencia Policial tiene identificado más de 180 grupos pandilleriles, los cuales se asocian a ocho organizaciones criminales que por lo general trabajan en los cinco sectores que nosotros hemos identificado, zonas policiales en donde ha venido el pequeño repunte de hechos violentos debido a que existen rupturas entre ellos”, manifestó Castro. “Desde un inicio eran organizaciones criminales que trabajaban juntas y por circunstancias propias a lo interno de ellos llegan a tener algún tipo de distancia y entonces tienen confrontaciones entre ellos mismos. Como son residentes de sectores muy cerca tienen enfrentamientos que producen violencia”, detalló.
Castro detalló que en lo que va del año se han hecho más de 249 operaciones contra el pandillerismo, que han resultado con la detención de 145 pandilleros, unos 120 de ellos por homicidio.
Una de las herramientas que podría ser empleada es el Comité Interinstitucional compuesto por el Ministerio de Seguridad, el Ministerio de Gobierno y el Ministerio de Trabajo y Desarrollo Laboral.
Ábrego manifestó que añadiría al Ministerio de la Mujer para abarcar el tema de femicidio y explicó que activar este comité le correspondería al presidente de la República, José Raúl Mulino.
El abogado y exdirector de la Policía Nacional, Ebrahim Asvat, planteó una propuesta más drástica.
“Ese tema solamente se va a resolver buscando un mecanismo similar de un estado de excepción contra las bandas criminales, al estilo salvadoreño. Pero si no lo vemos como una situación de excepción, pues será una historia que vamos a continuar viviendo en el tiempo, porque la estructura del sistema de justicia y del Ministerio público no favorecen ese tipo de medidas y ese tipo de pacificación del país. Esto es un reto al Estado, un reto a la seguridad pública del país”, declaró Asvat. “La población en general es la primera víctima de ese tipo de actividad. No solamente se estén matando entre ellos, sino que básicamente tienen controles territoriales del país”.
Declarar estado de excepción requeriría coordinación con otros órganos del Estado.
“Habría que hacer algún entendimiento entre la Asamblea de Diputados, con el Órgano Ejecutivo y con el Órgano Judicial también, para que haya un mecanismo que funcione y que le dé garantía a la sociedad”, explicó Asvat. “Por encima de los grupitos que andan en este tipo de actividad, está la necesidad de garantizar seguridad pública y esa seguridad pública es una responsabilidad”, concluyó.
Sin embargo, el ministro Ábrego afirma que por el momento no se está contemplando una medida tan extrema. “En ningún momento hemos llegado a esa conclusión de estado de excepción. Siempre hemos sido respetuosos de la democracia. Una cosa es cuando se crea el caos y hay que tomar las medidas respectivas, pero no hemos llegado a ese nivel”.
La última medida tomada en Panamá de ese tipo fue la suspensión de garantías constitucionales en junio del año pasado durante la Operación Omega en Bocas del Toro.