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14 de Nov de 2019

Fútbol

El rey Xaka y algo más

La UEFA multó a la Federación de Bulgaria por los delirios racistas de su público, y los jugadores del Southampton encontraron un modo de disculparse después de haber perdido 0-9

Hoy hablamos del incidente “de cumbia” entre el irascible capitán del Arsenal, Xaka y el pueblo de los Gunners. Además, la UEFA multó a la Federación de Bulgaria por los delirios racistas de su público, y los jugadores del Southampton encontraron un modo de disculparse

Xaka, nuestro rey

Seguramente está en la memoria de todos. Jugaban el domingo pasado el Arsenal contra el Crystal Palace y como ocurre habitualmente, los Gunners desplegaron un atroz juego defensivo que terminó privándolos de la victoria. En pleno encuentro Unai Emery sacó del campo a Xaka, buscando mayor ofensividad de su equipo. El público lo aplaudió de manera sarcástica y él les respondió con aplausos aún más sarcásticos y gestos en los que su sobrecarga de testosterona era visible. A todo eso le sumó un insulto claramente discernible, aunque impublicable. Recordemos que Xaka es el capitán del Arsenal, elegido por sus compañeros de manera confidencial (es decir en elección secreta). Recordemos, además, que en Inglaterra se toma muy en serio el rol de capitán y sus responsabilidades como vínculo vivo entre él, sus compañeros, el entrenador, los árbitros y la hinchada. El entrenador del Arsenal, Unai Emery, está sitiado por las llamas desde hace un ratito. En primer lugar, los resultados no son espectaculares, ni siquiera son lo que se esperaban. Luego, la defensa pese a las adquisiciones (David Luiz, Tierney, los retornos de Callum Chambers, Holding y Bellerin) sigue siendo rústica, desubicada, incompetente y temblorosa como flan recién salido del horno.

En cuanto a lo más inmediato, Emery no quiere confirmar el status de Xaka, ni su futuro, aunque todo parece sugerir que a la larga seguirá manejando sus habituales roles y funciones. Otro asunto muy criticado contra Emery es el que él mismo no haya decidido quien es el capitan, dejando la selección a los propios jugadores.

¿Y Xaka? Dicen sus allegados que el jugador suizo está “devastado”, aunque la hinchada todavía espera una disulpa.

A Bulgaria le toca pagar

Hace pocas columnas, hablaba de las detestables actitudes racistas búlgaras, durante un partido de clasifcación (el 14 de octubre) para la Euro 2020. Ahora la UEFA anunció una sanción con un partido a puerta cerrada, un segundo con castigo en suspenso y 85.000 euros de multa.

Esto significa que Bulgaria, última del grupo A, recibirá a República Checa con el estadio vacío el 17 de noviembre, en el último duelo de la fase de clasificación para la Eurocopa-2020. Ese es su último partido en esta etapa clasificatoria, por eso queda pendiente la posibilidad de que por un periodo de dos años pueda ser sancionada con un segundo enfrentamiento a puerta cerrada.

Si consideramos que el presupuesto íntegro con el que se maneja la Federación Búlgara de Fútbol es de 9 millones de euros, entonces la multa total de 285,000 euros, es bastante agresiva; o como decía mi abuela: “les pegaron donde más duele, en la chequera”. Probablemente solo así se irán recortando los actos racistas en los estadios, pues los intentos educativos en distintas comunidades, saben a poco; han obtenido resultados apenas tibios y parciales.

En diversas ocasiones, el presidente de la UEFA, ha mostrado su voluntad para erradicar la cultura racista dentro de las canchas. El éxito todavía está muy lejos. Pese a la severidad de las sanciones europeas, la cultura racista está incrustada en las raíces del fútbol, con los resultados que tantas veces vemos. Por ello todas las medidas son insuficientes a la hora de equiparar el crecimiento del racismo en los estadios.

Y finalmente, cerramos con una nota que también podríamos llamar positiva, aún en pleno Halloween.

La penitencia del Southampton por el 0-9 ante el Leicester City

No hace mucho, el Southhampton perdió escandalosamente un partido por la Premier League. Fue en casa, contra el Leicester. El resultado final de 0-9 batió muchos récords de la humillación futbolera. Pero como primera medida para salir del pozo del horror (las medidas puramente deportivas serán otra cosa), los jugadores y cuerpo técnico del Southampton decidieron donar su salario de ese día a la Fundación Saints, organización benéfica del propio equipo. Las metas de Saints apuntan hacia la inclusividad más saludable, la búsqueda para el desarrollo de vidas activas en la comunidad y el desarrollo del potencial de los individuos.

Luego del desastroso enfrentamiento con el Leicester los maltratados jugadores del Southhampton debían verse las caras con los dos equipos de Manchester, y las piernas de todos los relacionados con el equipo temblaban. Ya jugaron con el City y perdieron por un decoroso 3-1. Ahora falta el United para terminar de alejarse del horror.

El capitán, Pierre-Emile Höjbjerg, dijo tras el partido que no pueden dejar que "algo así vuelva a pasar". "Es muy embarazoso y muy difícil para todo el equipo. Somos los culpables, lo único que puedo decir a los hinchas es que lo siento", comentó el internacional danés.

"Los jugadores y el staff están poniendo toda su energía y atención hacia los dos partidos en Manchester esta semana", terminaba el comunicado, ya que el Sunderland tiene que visitar al Manchester City de Pep Guardiola primero en la 'Capital One Cup' este próximo martes y el sábado en la undécima jornada de la liga inglesa.