Novena eliminatoria a lágrima viva, España se hace con el cetro en 2010

  • 27/05/2026 00:00
Los panameños dejan escapar repetir su presencia en la hexagonal. España se toma Suráfrica 2010 con un equipo excelso en figuras y concepto de juego
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Lejos aún estaba la fiebre por las apuestas virtuales con la enorme proliferación de sitios web y aplicaciones que existen hoy, pero si en junio de 2008 hubiesen existido, los panameños hubiesen inclinado masivamente su bolsillo a que la Selección superaría al rival asignado para meterse en la hexagonal final de la Concacaf, con miras a Suráfrica 2010.

Seis años atrás habían clasificado a la hexagonal y luego alcanzó el subcampeonato de la Copa Oro 2005; contaban con una lista “de legionarios” cada vez más numerosa. El Salvador, el rival asignado en la segunda ronda, era un “obstáculo franqueable” hacia la última instancia.

Alexander Guimarães, un técnico brasileño-costarricense, fungía como el entrenador del conjunto canalero; había asumido la dirección desde noviembre de 2006. Su experiencia desde el banquillo estaba sustentada en el trabajo realizado en clubes ticos, de Guatemala y de México, aunque su carta de presentación mayor era el haber clasificado a Costa Rica a Alemania 2006 y participado con ella en ese mundial.

El primer partido eliminatorio estaba agendado para disputarse el 15 de julio de 2008, en ciudad de Panamá. Una gestión gubernamental para poner a punto con adecuaciones el Estadio Rommel Fernández se alargó en los plazos de su entrega y tuvo que adaptarse como escenario el estadio de béisbol Rod Carew. Aparte, el partido se disputaría en horas de la tarde cuando, como diría en declaraciones al periódico La Estrella de Panamá, la meteoróloga Annette Quinn: “Yo no sé a quienes consultaron los organizadores del partido, pero los pronósticos indicaban que llovería toda la semana en horas de la tarde”. Los panameños se impondrían sobre los salvadoreños 1-0 con un gol de Luis Tejada a los 20’.

En la descripción del partido, el 16 de junio, firmada en ese mismo diario por el periodista Roberto E. Quelme, se señaló: “La marea roja (fanáticos) había colmado desde tempranas horas el Rod Carew, y esperaban un marcador un poco más abultado, pero al final, se tuvieron que conformar con un endeble 1-0, y encima de eso, salieron totalmente empapados por el fuerte aguacero que cayó sobre la capital. Fue precisamente la lluvia, la que más perjudicó al conjunto panameño. En el primer tiempo, la selección nacional, jugó bien, tocó y futbolísticamente logró más que los salvadoreños. Pero, se encontró con un rival más difícil que los salvadoreños: el terreno encharcado del estadio Rod Carew”.

La vuelta ocurrió el 22 de junio en el Estadio Cuscatlán de El Salvador. Un grupo significativo de aficionados panameños se hicieron presentes y fueron acosados por las barras bravas salvadoreñas antes y durante el partido. La selección desarrolló un buen juego en el primer tiempo yéndose arriba en el marcador con un impecable gol de cabeza de Luis Garcés a los 14’. El 1-0 no solo le daba la ventaja parcial, sino que adicional, por la norma que regía dando al gol de visitante doble valor, si los salvadoreños llegaran a ganar 2-1, al igualar en puntos y goles, pasaba Panamá; estaban ahora obligados a derrotar a los canaleros 3-1 para imponerse.

La escuadra canalera se mantuvo firme hasta los 70’, sin embargo, la reacción salvadoreña con un gol de Quintanilla a los 70’, empatando 1-1, activó el empuje cuscatleco en los últimos 18 minutos. El mismo Quintanilla aumentó a 2-1 con un penal cobrado a los 82’ y, a punto de concluir el tiempo reglamentario, un disparo de larga de distancia de Anaya que rebotó en un compañero suyo, puso a los 88’ el 3-1 para El Salvador. Panamá eliminado.

La noche panameña se tornó triste, las críticas arreciaron porque se entendía que, en su novena eliminatoria, esta era la selección panameña más completa, línea por línea, de su historia futbolera; se lanzaban al vuelo campanas despidiendo a una generación de la que muchos de sus integrantes eran respetados en el exterior. ¿Estaban acabados? ¿Había que empezar de cero?

España se toma Suráfrica

Se esperaba que la decimonovena Copa Mundial se concediera a un país africano. Suráfrica fue la elegida en una campaña por la sede cuyo liderazgo visible lo asumió Nelson Mandela, personaje símbolo de la lucha contra el apartheid, Premio Nobel de la Paz 1993 y primer presidente negro surafricano.

A Sudáfrica 2010 se le recordará, entre otros hechos peculiares, por la incorporación de un elemento de predicción particular: el pulpo Paul. Paul, quien residía en el Sea Life Aquarium de Oberhausen, Alemania, se convirtió en el oráculo que anunciaba al ganador de determinados partidos dirigiéndose hacia una cajita de plástico con la bandera del equipo que iba a ganar el partido y acertaba.

Existía la expectativa de que las selecciones africanas iban a tener un mayor protagonismo, no sucedió: ni Suráfrica, la anfitriona, ni Nigeria, ni Camerún ni Costa de Marfil pasaron de la fase de grupos. Solo Ghana arribaría a las instancias finales, se metería como segunda en el grupo D, para llegar a octavos de final donde se enfrentaría a Estados Unidos imponiéndose 2-1, haciendo gala de un fútbol vertical y físico.

Instalados en cuartos de final, se medirían a Uruguay con su tridente ofensivo: Forlán, Luis Suárez y Cavani. Será uno de los partidos más intensos y dramáticos del mundial. Tomarán ventaja al anotar Muntari el 1-0 al borde de la conclusión del primer tiempo, 45+2’. Forlán replicará empatando 1-1, recién comenzada la segunda parte, 55’. Se irán igualados a una prórroga en la que los africanos lucieron más agresivos y enteros.

El acoso era tal, que en el minuto final el balón se iba hacia adentro y Luis Suárez apela al último recurso: mete la mano y lo desvía, es penal y expulsión. Si anota Asamoah Gyan, Ghana estará en las semifinales. Falla golpeando el travesaño. Idos a la tanda de los penales ganará Uruguay 4-2. Es hasta el presente la mejor presentación de Ghana en los mundiales.

En semifinales se encontrarán uruguayos y neerlandeses. Los Países Bajos vienen de dejar afuera a Brasil. En un encuentro con posibilidades para ambos, vencerán los Países Bajos 3-2 para llegar a su tercera final.

El otro finalista será España que, dirigida por Vicente del Bosque, enmendará el mal inicio al perder con Suiza 1-0, reponiéndose ante Honduras (2-0) y Chile (2-1) para pasar a octavos de final; allí, con un gol de Villa, a los 63’, derrotarán a Portugal para acceder a los cuartos de final.

En cuartos, Paraguay desafiará a los españoles en un partido en el que sufrirán para ganarlo. Los paraguayos tendrán un penal a favor y lo atajará Casillas, España tendrá otro y Villar, el guardameta paraguayo, también impedirá que entre. David Villa conseguirá el 1-0 a los 83’. En semifinales les espera la temida Alemania. La derrotarán 1-0 con gol de Puyol.

El 11 de julio de 2010, en el Soccer City de Johannesburgo, España y Países Bajos dirimen el título. No será una final muy vistosa, a veces ríspida. Iker Casillas hará dos paradas magistrales evitando que los neerlandeses se adelanten, empatados 0-0 irán a la prórroga. En ella a los 116’, Andrés Iniesta anotará el 1-0, el gol que dará a los ibéricos su primer título; enloquecerá España que les esperará hasta su llegada el 13 de julio para brindarles un apoteósico recibimiento.

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