El autor nicaragüense conversa, con este diario, sobre identidad, poder, censura y desarraigo, mientras revive los recuerdos personales y políticos que...
- 09/01/2015 01:00
Una de las problemáticas que enfrentaba la industria de la hípica panameña era sin lugar a dudas la escasa población caballar foránea, cuyo bajo inventario hacía imposible la competencia entre ellos.
Los propietarios de equinos importados que mantenían algunos estelaristas optaban por reexportarlos debido a la falta de actividad que pudieran tener ellos en sus lotes clasificados.
Poco a poco fue creciendo el entusiasmo de los inversionistas privados y la administración, a tal punto que se ha incrementado notablemente la importación.
El interés que han mostrado los inversionistas privados panameños por adquirir ejemplares importados, en su gran mayoría norteamericanos, ha quedado patentisado, cuando años tras años asisten a los remates de Keeneland y Fasig Tipton, en busca de los futuros ases de la pista en dicha subastas no estadounidenses.