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12 de Aug de 2020

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"Necesito un cambio urgente", asegura Édgar Crespo, el mejor nadador panameño

Se trata de un nadador muy fuerte que en su físico refleja el trabajo de las pesas

Edgar Crespo.

El nadador panameño Édgar Crespo, doble medallista de los Juegos Centroamericanos y del Caribe, está convencido de que a la escalera de su carrera deportiva le quedan muchos peldaños y es hora de saltarlos de dos en dos.


"Necesito un cambio urgente, muchas cosas serán diferentes a partir de ahora, hablaré con mis entrenadores porque necesito empezar a trabajar de otra manera", comentó a Efe el ganador de plata en los 50 metros pecho y de bronce en los 100.

Crespo, de  Panamá, ha sido de lo mejor de su país en la primera semana de los juegos, pero está inconforme porque perdió los títulos ganados en Mayagüez 2010, aunque en los 50 metros implantó una plusmarca de 28.11 segundos en las preliminares.

"Esa prueba es mi especialidad, me enfoqué en ella, pero en la final se me quedó lenta una brazada a siete metros de la meta y se fue el oro. Le doy a mi participación en los juegos una calificación de siete en base a diez, no tanto por el color de las medallas, sino por mis tiempos porque planeaba nadar en 27.50", dijo.

Se trata de un nadador muy fuerte que en su físico refleja el trabajo de las pesas, es rápido y a los 25 años pasa por un buen momento, aunque, según su manera de ver, necesita reprogramar todo con sus entrenadores Albino Díaz y el alemán Dirk Lange.

"Hay que ajustar planes de entrenamientos y otras cosas que tienen que ver con la mejoría de mi velocidad y con aspectos técnicos; quiero entrar en la semifinal del Mundial de piscina corta dentro de unos días en Doha, Catar, después de eso descansar dos semanas y empezar de cero de manera distinta", señaló.

En Veracruz el panameño mostró tener una gran capacidad para recuperarse, quedó tercero en los 200 metros lo cual no le gustó, pero al otro día cumplió sesiones de velocidad muy buenas con aire en contra, lo cual lo hizo soñar con el 27.50.

"Las medallas son muy importantes, pero mi prioridad es superarme a mí mismo, mejorar mis tiempos, porque solo así llegaré a los grandes triunfos".

Fuera de la alberca donde siempre se ve concentrado y apenas sonríe, es un buen conversador que confiesa estar feliz en Estados Unidos, pero extraña mucho a Panamá, su gente y sus costumbres.

"Mato por comer, me encanta la comida panameña, sobre todo el ceviche de pescado o de pulpo, también me gusta mucho el arroz con pollo, las carnes y las ensaladas, en Atlanta siempre busco los sazones que se parezcan al menú de allá", confiesa.

Este nadador con espalda de halterista admite que si bien en Veracruz logró mucho, fue menos de lo esperado por él.

"El 2015 va a ser muy diferente, tengo objetivos altos", dice como si tuviera un dardo y delante los registros 28.89, 1:01:60 y 2:16.32, sus récords personales en 50, 100 y 200 metros, a los cuales insiste en apuntar.

"Más que en los rivales, la clave estará en concentrarme en mí, y es lo que haré", asegura.