Más técnica que “jogo bonito”

PANAMÁ. Cuando tenía apenas 24 años y vestía la camiseta “rossonera” del Milan, Kaká ya se había ganado el respeto de los mejores entren...

PANAMÁ. Cuando tenía apenas 24 años y vestía la camiseta “rossonera” del Milan, Kaká ya se había ganado el respeto de los mejores entrenadores y jugadores como uno de los mejores volantes del mundo.

Siempre con la cabeza levantada y el balón controlado, así como también una gran capacidad para ayudar a los defensas en la marca, son las mayores características del brasileño.

Pero no sólo éstas hacen de Kaká uno de los jugadores más completos en la actualidad.

Además de contar con una técnica exquisita, resistencia física, remate de media distancia y facilidad para asistir, el volante del Real Madrid, como si fuera poco, también es un gran goleador, que a la hora de definir en velocidad, hace ver que todo sea más fácil de lo que realmente es.

Formado en la cantera del San Pablo de Brasil, a la que ingresó a los ocho años, Kaká rápidamente demostró un estilo diferente al de los brasileños en general, prefiriendo la técnica y táctica a la gambeta y “jogo bonito”.

Tras debutar en el 2001 con el equipo principal y lograr el título del torneo “Rio-San Pablo”, donde Kaká marcó los dos goles en dos minutos para la victoria ante Botafogo, emigró al Milan en 2003 como la gran promesa del fútbol mundial, luego de que Brasil se coronara campeón mundial por quinta vez en su historia en el 2002.

Tras ganar todo lo que jugó con el equipo italiano, fue transferido al Real Madrid en 2009, donde juega actualmente.

Para Sudáfrica, Dunga lo ha elegido como el motor del equipo que buscará su sexto título mundialista, pero antes deberán sortear el Grupo G, donde se encuentra Portugal, Corea del Norte y Costa de Marfil.

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