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19 de Jan de 2021

Economía

Petróleos Delta asegura sus volúmenes

PANAMÁ. En medio de una difícil realidad económica mundial todo proyecto que represente la oportunidad de fortalecer a una empresa para...

PANAMÁ. En medio de una difícil realidad económica mundial todo proyecto que represente la oportunidad de fortalecer a una empresa para que sea más competitiva, es casi como ganar una apuesta.

Este es el caso de Petróleos Delta, que en agosto de 2008 ganó la licitación para ofrecer al Estado el servicio de la tarjeta de flota para la compra de combustible.

Este contrato por dos años, que entró en vigencia el pasado 16 de marzo y se extiende hasta el 16 de marzo de 2011, coloca a Petróleos Delta en una mejor posición para competir en el mercado local. Al menos así lo asegura el gerente general de Petróleos Delta, Augusto Gerbaud, quien dijo que en Panamá: “somos los únicos que ofrecemos este servicio”.

EL NUEVO SISTEMA

De acuerdo con la Dirección General de Contrataciones Públicas, que diseñó un Convenio Marco con la finalidad de mejorar el proceso de abastecimiento de combustible a las entidades gubernamentales, el 95% de las instituciones del Estado —que cuentan con un aproximado de 11 mil 748 tarjetas de flota—, ya están utilizando este sistema.

Cada tarjeta, donde figura el color, la marca, el número de placa, así como la fecha de expiración del plástico, es exclusivo para cada vehículo.

Antes de que el Gobierno adoptase el sistema de tarjeta de flota, el abastecimiento de combustible se hacía a través de una orden de compra, lo cual en muchos casos, asegura Gerbaud, era un proceso “desordenado”, sobre todo, porque “la documentación, a veces, se traspapelaba y las cuentas por cobrar a cada entidad, se tornada todo un reto”.

“Con el nuevo sistema, nos hemos quitado un peso de encima porque ahora el proceso es más rápido para ambas partes”, agrega el ejecutivo, quien dice que con el viejo método “todavía tenemos montos altos por cobrar”.

Si bien es cierto que, por un lado, se han mejorado los procesos de abastecimiento de combustible para la flota del Estado, por otro, la implementación de esta tecnología, al parecer, va mucho más allá.

Este sistema permite controlar, de paso, cuanto combustible gasta cada entidad, porque la tarjeta de flota lleva el registro de hasta cuantos galones de gasolina o diesel, por día, consume cada auto.

El director general de Contrataciones Públicas, Edilberto Ruiz, explicó que en enero pasado, cuando se llevaron a cabo las capacitaciones, se logró atender todas las dudas de parte de los funcionarios, quienes enviaron a Petróleos Delta todos los datos de sus vehículos.

Ruíz agregó que el contrato de la licitación no sólo tiene una vigencia de dos años, sino también es “prorrogable” hasta un año adicional. Ninguna de las fuentes quiso revelar el monto total de esta licitación y se mostraron muy herméticos al hablar de cifras.

OTRA BUENA JUGADA

A menos de un mes de haberse implementado el sistema de tarjeta de flotas, Gerbaud, quien considera que el nuevo método está dando “buenos resultados”, dice que el siguiente paso —como parte de sus estrategias para este año—, es “ofrecer este mismo servicio a clientes corporativos”.

Por ello, desde el 1 de mayo, Petróleos Delta cuenta con una lista de clientes corporativos que esperan, dice el ejecutivo, vaya creciendo.

En 2008, el mercado de las empresas petroleras creció un 12% en relación al 2007, cuando el registro fue de un 7%.

Este año, cuando las proyecciones del sector, por debajo del crecimiento de 2008, se muestran conservadoras, Gerbaud prefirió reservarse el monto de inversión del sistema, su carta clave para alcanzar las proyecciones de Petróleo Delta: un crecimiento de un 12% este año. Todo depende también, reconoce el ejecutivo, de lograr mantener la cartera de clientes: un 5% lo conforma el Estado, un 40% el cliente general y un 55% los clientes corporativos y el aeropuerto de Tocumen.