21 de Feb de 2020

Economía

Jóvenes prefieren internet a la televisión

ESPAÑA. David Muñoz, de 18 años, domina las pantallas sin problemas. Tumbado en el sofá, con una mano agarra el mando a distancia para v...

ESPAÑA. David Muñoz, de 18 años, domina las pantallas sin problemas. Tumbado en el sofá, con una mano agarra el mando a distancia para ver Física o Química y de reojo echa un vistazo a la pantalla del ordenador, donde se descarga un par de canciones y actualiza su perfil en Facebook.

No es ningún experto informático; estudia un módulo de Administración y trabaja en una tienda de artículos de motociclismo en Barcelona.

Sencillamente, ha crecido entre pantallas; es un aborigen digital. “Ahora, los padres ya no amenazan a sus hijos con castigarlos sin tele, sino con cerrarles el ordenador”, ironiza Muñoz.

Más que ser devota de una pantalla, su generación ya las simultánea todas. La del televisor, la del ordenador, la del móvil y la de la videoconsola. Pero la mayoría de adolescentes se inclina por una en especial: un 63% de los jóvenes entre 10 y 18 años prefieren Internet al televisor, según un informe del Foro de la Generación Interactiva en España, de la Fundación Telefónica.

En Internet lo tienen todo. Sus programas y series de televisión favoritos, las cadenas de radio, los periódicos, juegos, los últimos estrenos de cine en streaming y su grupo de amigos en las redes sociales.

“Internet se está convirtiendo en el único gran contenedor capaz de difundir todos los medios y todos sus contenidos”, reconoce Miquel Francés, profesor de Comunicación Audiovisual de la Universidad de Valencia y coordinador del ensayo Hacia un nuevo modelo televisivo (Gedisa).

“Pero eso no quiere decir que la difusión clásica de los diferentes medios vaya a desaparecer, simplemente entramos en un proceso de convivencia de modelos de difusión o multidifusión mediática”, añade.

OFERTA MÚLTIPLA

La multiplicación de la oferta les permite organizar su propia parrilla, sobre todo en el consumo de información y entretenimiento.

“De ser un recolector, la Red te convierte en nómada, en cazador de contenidos", dice Hernán Casciari, bloguero y crítico de televisión.

La navegación en la Red incita a un tipo de consumo multitarea opuesto a la actitud acomodaticia del televisor. Algunos analistas sostienen que está emergiendo un nuevo modelo de telespectador.

Junto al tradicional, acostumbrado a recibir los contenidos (denominado lean back por la posición reclinada en el sofá), nace el otro espectador multipantalla, habituado a buscar lo que quiere consumir (llamado lean forward, inclinado sobre el teclado).

LA VENTAJA DEL ARCHIVO

Ya son muchos los que al llegar a casa ignoran la parrilla televisiva y buscan entre su archivo de películas y series descargadas de Internet. Así se programan su propia sesión en alta definición, sin interrupciones y sin anuncios.

Luego conectan el terminal al televisor y disfrutan a toda pantalla. Como hace el propio Casciari.

“Ya sólo pongo la antena para ver el fútbol”, señala. La interactividad, prosigue, permite que el espectador no quede sometido a la dictadura de la programación.

“Lo que tiene que ocurrir, ocurre, y es independiente del horario previsto”, zanja.

ESPAÑA LÍDER

Las cifras confirman este panorama. El 90,3% de los españoles entre 16 y 24 años han accedido a la Red en los últimos tres meses; muy por encima del 83% de media de la UE, según el estudio La Sociedad en Red 2008, del pasado septiembre, del Observatorio Nacional de las Telecomunicaciones y de la Sociedad de la Información.

Y sólo un 8,9% de los españoles entre 65 y 74 años entra en la Red, frente al 17% de la media europea.

Así, con todo, la televisión sigue reinando sin rival. Cuenta con una penetración del 89%, según la última oleada del EGM, aunque su crecimiento se ha estabilizado.

En 10 años, la penetración se ha incrementado de un 2.9% a un 34.3%. Hay que tener en cuenta que entre los jóvenes es mucho mayor. El 88% de los adolescentes se declara usuario, según la citada encuesta de Fundación Telefónica. Esta convergencia tiene varias vías. Una es la de los televisores que incorporan acceso a Internet y otra es la de los proveedores de contenidos que vuelcan su programación en la Red.