Trump elogia a María Corina Machado desde la Casa Blanca, y apuesta por elecciones en Venezuela

  • 15/01/2026 14:49
El almuerzo entre Trump y Machado simboliza la tensión entre apoyo diplomático limitado, dudas sobre liderazgo opositor y las estrategias estadounidenses para definir el rumbo político del país

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, recibió en Washington a la líder opositora venezolana María Corina Machado, en un encuentro que elevó su perfil internacional y expresó que espera se celebren elecciones en Venezuela “algún día” posterior a la captura de Nicolás Maduro, según comunicó la secretaria de Prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt.

“(Trump) está comprometido con la esperanza de que algún día haya elecciones en Venezuela. Pero hoy no tengo un calendario actualizado para usted”, respondió Leavitt en una rueda de prensa.

Sin embargo, dejó claro que la Casa Blanca no la ve, por ahora, como figura con respaldo suficiente para asumir el poder en Venezuela.

La reunión, que incluyó un almuerzo privado, se produjo en un momento clave de la política venezolana y evidenció el delicado equilibrio que mantiene la administración estadounidense entre el reconocimiento simbólico a la oposición y su evaluación pragmática del escenario interno del país sudamericano.

Elogios públicos, límites políticos

Tras el encuentro, voceros de la Casa Blanca destacaron el liderazgo, la valentía y la trayectoria de Machado en su lucha contra el chavismo, así como su rol como referente democrático en Venezuela. Sin embargo, el mensaje vino acompañado de una advertencia clara: Trump considera que la dirigente opositora no cuenta actualmente con los apoyos políticos ni institucionales necesarios para encabezar una transición de poder.

La postura refleja una línea cautelosa de Washington, que evita comprometerse con un liderazgo específico mientras evalúa la correlación de fuerzas dentro del país.

Un gesto simbólico en medio de señales contradictorias

El almuerzo con Machado se interpretó como un gesto de alto valor simbólico, especialmente porque se produjo pocos días después de que Trump reconociera públicamente haber sostenido una conversación con Delcy Rodríguez, figura clave del chavismo tras la salida de Nicolás Maduro del poder.

Esta dualidad ha generado interrogantes sobre la estrategia estadounidense: por un lado, abre espacios a la oposición democrática; por otro, mantiene canales de comunicación con actores del poder establecido.

Washington y el futuro venezolano

Funcionarios estadounidenses insistieron en que el encuentro no debe leerse como un respaldo automático a una eventual presidencia de Machado, sino como parte de una política orientada a escuchar a distintos actores y evaluar escenarios que garanticen estabilidad política y regional.

El mensaje de fondo es que el futuro de Venezuela, para Washington, dependerá menos de figuras individuales y más de la capacidad de construir consensos internos, algo que la Casa Blanca considera aún lejano.

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