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29 de May de 2022

Economía

España se queda sola en la recesión económica

ESPAÑA. La mejora de la economía española en el sprint final de 2009 no le alcanzó para salir de la recesión. Todas las grandes economía...

ESPAÑA. La mejora de la economía española en el sprint final de 2009 no le alcanzó para salir de la recesión. Todas las grandes economías han salido mal paradas en la peor crisis desde la II Guerra Mundial, pero sólo el PIB español sigue sin crecer año y medio después del derrumbe de los mercados financieros. En el primer adelanto sobre los datos del cuarto trimestre de 2009, el Banco de España informó ayer de que el PIB retrocedió un 0. 1% respecto al trimestre anterior (una caída del 3. 1% en relación a un año antes).

La economía española acumula así siete trimestres en números rojos (según la definición más extendida de recesión basta con enlazar dos trimestres), el periodo destructivo más extenso entre los países avanzados. A falta de que el Instituto Nacional de Estadística corrobore el dato la próxima semana, España queda como la única economía del G-20 (el club de países ricos y emergentes que coordina los esfuerzos contra la crisis) en recesión. Tampoco en la comparación de la OCDE (que integra a una treintena de países industrializados) sale bien parado. Comparte el furgón de cola de la recuperación con Grecia, Islandia y Hungría, países que siguen en recesión aunque no han hecho público aún el dato del cuarto trimestre.

La posibilidad de que España volviera a crecer, como sí hizo Reino Unido en el tramo final de 2009, había dividido en las últimas semanas a los expertos y había devuelto el optimismo al Gobierno, que en boca de su presidente, José Luis Rodríguez Zapatero, llegó a vaticinar en diciembre “una salida inminente” de la recesión. La vicepresidenta económica, Elena Salgado, eludió durante unas semanas pinchar el mensaje político, pese a que el análisis técnico de su departamento, divulgado por el secretario de Estado de Economía, José Manuel Campa, apostaba por que la recesión no había acabado aún.

Hace una semana, tras el Consejo de Ministros, Salgado quiso poner la venda antes de la herida y recordó que, durante todo este tiempo, el vaticinio más probable para su departamento era un retroceso del -0.1%. La mala evolución del empleo en los últimos meses de 2009 y una aportación del sector exterior más débil de lo anticipado dieron la razón, otra vez, a los pronósticos más pesimistas.

Porque los indicios de una recuperación incipiente brotan en el análisis del Banco de España, aunque aún no tengan fuerza suficiente para contrarrestar el deterioro de la economía. El organismo supervisor cree que el consumo de los hogares “podría haber mostrado una tasa ligeramente positiva, tras siete trimestres de retrocesos”. Y en la inversión en bienes de equipo “se estima un nuevo repunte en el periodo octubre-diciembre”.

También aprecia crecimiento “por segundo trimestre consecutivo” en el sector de los servicios de mercado, el más importante de la economía española, insuficiente, de nuevo, para compensar el descenso del valor añadido en el resto de ramas productivas (construcción, i ndustria, y sector agrario).