08 de Dic de 2022

Economía

Plaga peligrosa para la naranja

COCLÉ. Una plaga altamente peligrosa para la producción de naranjas, identificada como Huang Long Bing (enfermedad de los brotes amarill...

COCLÉ. Una plaga altamente peligrosa para la producción de naranjas, identificada como Huang Long Bing (enfermedad de los brotes amarillos) —que se inició en China, contagió en el año 2002 a Brasil, en el 2004 a Estados Unidos y recientemente se propaga en varios países centroamericanos— amenaza con arrasar los cítricos de Panamá, único país latinoamericano libre por ahora de la enfermedad.

Así lo consideran los especialistas de Sanidad Vegetal del Ministerio de Desarrollo Agropecuario (MIDA), quienes han estado dando seguimiento a este problema fitosanitario que puede impactar negativamente la totalidad de la superficie cultivable de naranjas —unas 14 mil hectáreas— y que en orden de producción a nivel nacional encabezan la provincia de Coclé, con un 43% del volumen productivo, seguida de Chiriquí y Veraguas.

‘Esta plaga es muy devastadora que puede arrasar con toda la producción del país de llegar aquí y no tomar las medidas y los controles necesarios’, afirmó Emeris Quintero, director nacional de Sanidad Vegetal del MIDA entrevistado en Penonomé durante el desarrollo del taller Nacional de Sensibilización sobre Certificación de Material de Propagación de Cítricos con personal de campo y técnicos viveristas que trabajan la etapa inicial de plantones certificados tecnológicamente.

‘Afectaría el 100 por ciento de la producción en el país’, anticipó el funcionario sanitario.

LA PLAGA

Actualmente la enfermedad se encuentra en Costa Rica, en la frontera con Nicaragua, pero sería cuestión de tiempo su presencia en Panamá, pese a las férreas acciones de cuarentena para evitar su entrada.

Existe un vector (transmisor) que llega al follaje de la planta, en cualquier momento o temporada causando un amarillamiento en las hojas parecido a deficiencia de nutrientes que confunde al productor si no hace una evaluación técnica sanitaria a tiempo.

Si se detectan árboles afectados es recomendable eliminarlos inmediatamente junto a otros que estén alrededor para evitar la proliferación en áreas limpias, explicó Quintero.

Algunas muestras de plantas de naranjas bajo sospecha enviadas al laboratorio especializado de la República de China (Taiwán) resultaron negativas; sin embargo, podría considerarse cuestión de tiempo la presencia de la amenaza amarilla para la producción de naranja panameña.

PRODUCTORES EN ASCUAS

Una situación especial en el caso de la llegada de la plaga cítrica es que casi la mayoría de productores —entre tradicionales y certificados por tecnología— carecen de un seguro para esta eventualidad, salvo o si acaso, un ínfimo porcentaje de cultivadores (los más grandes), que ocasionaría su descalabro económico.

He aquí un desafío para el gobierno central en su política hacia el sector agropecuario, considerado por los agricultores en abandono por las administraciones pasadas y presente.