Temas Especiales

24 de Nov de 2020

Economía

Agua embotellada, producto de lujo

PANAMÁ. Insípida, inodora e incolora, pero qué rica es. Este mantra solemos recordarlo cada vez que nuestra sed aumenta y conseguimos sa...

PANAMÁ. Insípida, inodora e incolora, pero qué rica es. Este mantra solemos recordarlo cada vez que nuestra sed aumenta y conseguimos saciarla con agua, el líquido deseado y adecuado.

No hay que pasar por alto un dato esencial, el ser humano está formado aproximadamente por un 60- 70% de agua, y ésta, a su vez, está compuesta por una unidad de oxígeno y dos de hidrógeno. Su formula química H2O responde a este motivo.

PRECIOS

El agua es invariable e intrínseca a su naturaleza. A pesar de ello, y sorprendentemente, las diferencias en los precios del agua son confusas y ellas, sí varían.

Una botella de 0.5 litros alcanza precios notablemente distintos en función de la marca. Una botella de la cantidad mencionada de la firma San Benedeto cuesta $1.40; en cambio, Bling H20, una de las aguas más caras del planeta, cuesta hasta $90 los 380 ml.

Shani Gerschfel, mánager de Marketing de Eurofusión S.A., distribuidores de Aquaçai, afirma que la ‘diferencia fundamental entre el agua embotellada y el agua de grifo es su fuente. Aunque debe quedar claro que hay aguas embotelladas que su fuente es agua de grifo y que luego pasan por procesos de purificación para posteriormente ser embotelladas’.

Esta razón podría justificar las diferencias de precios, sin embargo, Pedro Acosta, experto en consumo, sostiene que el agua del grifo de Panamá es perfectamente consumible. El consumidor pagaría hasta 400 veces menos si tomara agua del grifo en lugar de embotellada.

ORIGEN

Parte de las razones que han motivado esta tendencia son la falta de abastecimiento y acceso al agua potable.

Sin embargo, Acosta señala otro motivo, ‘corriente esnobista y consumista’. Las personas que deciden pagar precios elevados por botellas persiguen ‘llenar sus expectativas de ego y vanidad’.

El fenómeno es relativamente reciente. Cuando la planta potabilizadora de Panamá se estropeó a inicios de 2011, la importación de agua y su comercialización aumentaron.

Jacques Neirynck, una de las voces más conocidas en este debate, niega que exista diferencia alguna. Su libro Escándalos del agua embotellada lo describe.

El consumidor no es consciente del elevado precio de un producto que a penas requiere manufactura. A pesar de la información, las campañas de marketing seducen hasta a los más escépticos

En caso de dudar respecto a cuál agua tomar, no intenten comprobar las cientos de botellas que verán en el supermercado, recuerden que la fórmula de agua es siempre la misma, H2O.