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26 de Jan de 2021

Economía

Ambición de inversión ahorca el ingreso corriente

PANAMÁ.. Aumento de impuestos, elevar el nivel de endeudamiento del Estado, emisión de monedas y venta de activos son los instrumentos q...

PANAMÁ.. Aumento de impuestos, elevar el nivel de endeudamiento del Estado, emisión de monedas y venta de activos son los instrumentos que existen en la teoría económica para que los Gobiernos logren conseguir ingresos extras. Coincidentemente, todos han sido probados por la administración del presidente Ricardo Martinelli.

La apuesta es desarrollar las promesas de campaña, los denominados proyectos Imperdonables prometidos por el gobernante en épocas de campaña, los cuales tienen prioridad en el presupuesto del Estado. Están insertos en el histórico plan de inversión del quinquenio de $13,595 millones, y a su vez, mantener la rueda gubernamental andando llevada a cuestas por unos 105 mil funcionarios entre permanentes y eventuales, cumpliendo su rol de principal empleador del país.

¿Alcanza el dinero para todo? Si bien diversos especialistas en finanzas y economía consultados por La Estrella coinciden en que decir que el Gobierno panameño no tiene liquidez sería exagerar —ya que el país es sujeto a crédito—, sí se puede afirmar que los ingresos corrientes no están creciendo a la par con que se elevan los gastos, y más si surgen abruptamente nuevos planes de inversión.

‘El ambicioso plan de inversiones que supera los $4,000 millones está ocasionando que en estos años los gastos crezcan a un ritmo superior a los 11.8%, mientras que los ingresos van subiendo un promedio de 8.1% por año’, ilustró el economista Diego Quijano.

Así en el 2011, por ejemplo los ingresos estimados en el Sector Público No Financiero (SPNF) —entidades que generan gastos no tanto ingresos— fueron de $7,761.70 millones, mientras que los gastos estaban por el orden de $8,464.80 millones. Igualmente, en el 2010 la entrada de dinero se situó en $6,873.90 millones y los desembolsos eran de $7,385.70 millones.

Tras esto, no es de extrañar que el saldo de la deuda del Estado esté aumentando. De julio del 2009 a diciembre del 2011 —periodo en curso de la administración Martinelli— ha crecido $2,158 millones o el equivalente para sufragar con creces la construcción del Metro de Panamá. Los compromisos hoy superan los $12,988.8 millones, las apuestas de los especialista son que llegarán a los $15,000 millones.

Frank De Lima, titular del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) afirma que a nivel de gastos destinados a inversión o los $13,595 millones del plan quinquenal saldrán de los ingresos corrientes del Estado. Empero, acepta que están surgiendo nuevas propuestas de parte de Martinelli, por lo que sí están buscando más fuentes de ingresos. (Ver Nota Anexa). No obstante, las cifras contrastan.

REPORTES OFICIALES

Un análisis de los reportes de la Dirección General de Ingresos —entidad encargada de captar los tributos, dividendos de las empresas mixtas y los aportes del Canal de Panamá— muestran que en el 2011 los ingresos no llegaron a totalizar lo presupuestado en $87.7 millones, arrojando un déficit de -1.5%.

Cabe destacar que en el 2011, el único mes en que se dispararon sustancialmente los ingresos en relación con lo presupuestado fue en noviembre, donde $674 millones provenientes de aportes del Canal de Panamá nivelaron la expectativas de captación de dinero. Igual, pasó en el 2010 con $280 millones extras de la vía interoceánica.

Durante el 2010 y el 2011, los ingresos rozaron ligeramente las metas estimadas en un 50% de los 24 meses, pero el restante 50% marcaron en rojo. Las autoridades lo atribuyen a fallos, como la no entrada a tiempo de las impresoras fiscales, por lo que las aspiraciones de no ser impulsadas por los dividendos de las empresas mixtas y el Canal de Panamá bien habrían sido elevadas.

A CORREGIRSE

Para el economista Adolfo Quintero, ya es hora de ‘arroparse hasta donde la manta alcanza’. El recurrente déficit en el SPNF —indicador sensible para las calificadoras de riesgo— de $511.7 millones en el 2010 (equivalente a 1.9% del PIB Nominal), de $703 millones para el 2011 o (2.3% del PIB Nominal), y la posibilidad de que sea 2.7% para el 2012, por lo tanto mucho mayor, asusta al especialista.

‘El hecho de que el Gobierno no pueda generar superávit aún con la economía en crecimiento, que se pase en gastos generando déficit, y que siga creciendo en propuestas de inversión pone en riesgo al país’, describió.

A juicio de Quintero la ad ministración de las finanzas del Estado son poco prudentes e incluso podrían afectar el grado de inversión del país.