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18 de Apr de 2021

Economía

Presupuesto de EEUU enciende el debate

WASHINGTON. El presidente estadounidense Barack Obama presentará el martes su propuesta presupuestaria para 2015, en la que plantea un a...

WASHINGTON. El presidente estadounidense Barack Obama presentará el martes su propuesta presupuestaria para 2015, en la que plantea un aumento del gasto público, aunque lo hará consciente del rechazo que suscitará en los republicanos en este año electoral.

Obama propondrá subir un 1% el salario de los empleados públicos y militares, y cerca de 56,000 millones de dólares en nuevo gasto público para programas sanitarios y educativos, compensados en parte por los ingresos provenientes de la supresión de determinados ‘agujeros’ fiscales, de acuerdo con lo adelantado en estos días por la Casa Blanca.

ESTRATEGIA

Uno de los elementos clave, sin embargo, será la decisión ya confirmada del presidente de dar marcha atrás en su propuesta de aplicar una actualización menos ventajosa para los beneficiarios de los subsidios de la Seguridad Social (pensiones) y otros programas sociales, lo que debía contribuir a contener la escalada de este gasto. Esta medida había sido parte de su estrategia central para un ‘gran acuerdo presupuestario’ con el objetivo de reducir el abultado de déficit del país y ganar el respaldo de la oposición republicana en el Congreso.

‘Hubo un tiempo en que había algo más de optimismo sobre la voluntad de los republicanos de moverse hacia el cierre de ciertos agujeros fiscales. Pero en el curso del último año, han rechazado hacerlo’, reconoció Josh Ernest, portavoz asistente de la Casa Blanca.

Si los republicanos no acceden a suprimir ciertas exenciones fiscales de las que se benefician las rentas altas, el Gobierno no mantendrá la idea de un ajuste en el gasto social mediante la fórmula del nuevo coeficiente de inflación.

Como era de esperar, el presidente de la Cámara de Representantes, el republicano John Boehner, rechazó de inmediato los primeros detalles del presupuesto de Obama al ‘afirmar que el presidente no tiene interés en hacer nada, ni siquiera algo modesto, para encarar nuestra amenazante crisis de deuda’. Al mismo tiempo, la nueva propuesta se produce en un contexto de relativa calma en la confrontación presupuestaria con el Congreso, después de unos agitados meses, que iniciaron con el cierre parcial de la Administración federal por dos semanas en octubre.